Nicolás, el macho alfa y las ideologías de la estupidez

Por Almudena Negro. Original aquí.

De niña devoré con fruición las historias que el escritor francés René Goscinny hacía pasar al pequeño Nicolás. Así que, cuando me enteré del lío que había montado el extraño Francisco Nicolás Gómez-Iglesias tomando el pelo a todos los importantes de este país, no pude evitar sonreír. Imagino que ya han leído u oído acerca de sus andanzas, que en manos de un guionista de Hollywood darían para una buena película de acción. Nicolás me cae bien. Eso sí, me debato entre la duda de si nos encontramos ante un pobre chico que sufre un trastorno psicológico, tal y cómo figura en el sumario judicial de su causa, un pícaro de los de toda la vida o algo mucho más turbio, que es lo que, según vamos conociendo detalles de su historia, parece.

De la oligarquía política (especialmente la del PP) pasando por la financiera o la comercial, todas han hecho el ridículo ante el público de la mano del pequeño Nicolás.  ¡Lo que les faltaba después del espectáculo de las tarjetas opacas de Caja Madrid!

Y es que Nicolás lo mismo cenaba con el presidente de la CEOE que llamaba al presidente del sindicato Manos Limpias, Miguel Bernard, al cual llegó a facilitar un servicio de escolta, para solicitarle que fuera “menos duro” con la Infanta de España. Cosa, por cierto, que no sucedió porque Bernard es persona seria.

Su relato de los encuentros mantenidos hacen preguntarse acerca de los contactos de altísimo nivel que debía tener, porque ¿cómo consiguió Nicolás tener acceso a vehículos policiales o tener a su disposición agentes? Bernard denuncia que el chico tenía acceso incluso a pinchazos telefónicos. Sea como fuere, a ninguno de los necios que componen la oligarquía les extrañaba que el joven, casi un niño,  se sentase junto al ex presidente del gobierno José María Aznar o asistiera a una restringida recepción real. Nicolás, qué tío, llegó a tener el número privado del Rey Juan Carlos, al cual telefoneó para anunciarle que estaba negociando con Manos Limpias la retirada de su querella contra la Infanta Cristina.

El problema no es sólo de seguridad. Nicolás ha puesto de manifiesto la credulidad de los engañados. Estamos antes un timo del tocomocho de toda la vida. Mas un buen día, durante una recepción celebrada en la madrileña Puerta del Sol, Nicolás, al cual el servicio de protocolo quiso impedir colocarse en primera fila, se inventó un supuesto y no reconocido parentesco real que hizo saltar todas las alarmas. Y es así cómo llegamos al principio del fin, que, quién sabe, tal vez sea un continuará. Ingenio no le falta al personaje.

Las juergas de Nicolás ponen de manifiesto el grado de infantilismo, consecuencia de la degeneración de la democracia y contra el cual advertía ya en su día ya Alexis de Tocqueville, de la sociedad española. Infantilismo ya señalado en esta columna, fomentado por las oligarquías y que nos ha llevado a vivir en la sociedad de Excalibur. Y eso incluye, por supuesto, a los que mandan, que no crecen en los árboles.  El mundo de mitos en que vivimos, fundamentalmente el mito del Estado, pero también el mito del constitucionalismo, hacen que el pensamiento mágico se imponga sobre el pensamiento racional. Como consecuencia, el ser humano regresa a la infancia y a las primeras fases rudimentarias de la cultura, asumiendo, como mucho, un realismo ingenuo, en donde la reflexión es la gran ausente. Es el fin del pensamiento científico, que no es lo mismo que el omnipresente cientificismo, que, a su vez, se encarga de producir continuamente nuevos mitos. Lo que el francés André Glucksmann llamó “ideologías de la estupidez“. La «España de Excalibur» no es más que la consecuencia de dicho pensamiento. El sentido común, sencillamente, deja de existir. La credulidad es la lógica consecuencia de la derrota del pensamiento racional.

Así, no puede sorprender que este fin de semana gracias a la Asamblea de Podemos (está por ver si no sufre las consecuencias de la inexorable ley de hierro de las oligarquías) hayamos descubierto que Pablo Iglesias no es un macho alfa o que de la misma  hayan salido unas propuestas reaccionarias, políticamente correctas y oligárquicas –atención a los privilegios concedidos a las castas afines, como el mundo de la subcultura- que entremezclan lo más rancio del socialismo real y fracasado con las bioideologías sustitutivas del pensamiento socialdemócrata.  Especialmente con la Ersatzreligion de género, que es la más coherente y, por ende, peligrosa de todas. Unas propuestas electorales que, si no fuera porque habrá mucha gente dispuesta a prestarles los oídos, resultarían hilarantes. Desde trabajar menos y ganar más, que enorgullecería al yerno de Karl Marx, el francocubano Paul Lafargue, autor del “derecho a la pereza”, a la restricción brutal de la propiedad privada bajo la excusa de la redistribución, receta segura para la desaparición de las clases medias y la pobreza generalizada, hasta la creación de medios de comunicación públicos (bajo el control del Partido, se entiende).

A Podemos, que termina sus actos con canciones de cantautores de hace décadas, sólo le ha faltado utilizar como eslogan el orwelliano “la libertad es esclavitud”. El personal, desde luego, está listo para aplaudir. Eso sí, para que el trágico vodevil –Podemos tiene futuro- hubiera sido perfecto tendríamos que haber descubierto la imagen del pequeño Nicolás sonriendo maquiavélicamente desde algún sitio reservado.

Me quedo con la pregunta que a muchos periodistos les cuesta hacer(se), sobre todo si son columnistas de a tanto la línea: ¿cómo es que ninguno de los personajos con los que le petit Nicolas se ha hecho fotos, ha sido visto, se ha sentado o a los que él ha sableado no se preguntaron en ningún momento «¿quién es este tío que se está haciendo la foto conmigo?». Recomiendo encarecidamente que el CNI se lo quede, lo entrene y lo suelte en algún país poco amigo. El pifostio que organizaría borraría las huellas del ridículo en que han quedado los personajos con los que se le ha relacionado (del Rey abajo, muchos de ellos).

de Aguador Publicado en Prensa

Maremoto (y III)

El resto

Y aquí es donde entran ya los políticos y con la incompetencia habitual a ambos lados de la barrera. Como hemos dicho antes, la mejor forma de que cualquiera, informado o no, pueda opinar, es convertirlo en carne de arena política. Y «pedir dimisiones»: desde el motín de Esquilache, a los batuecos nos encanta ver cómo rueda la cabeza de los poderosos, literal o figuradamente: «¡Que le corten la cabeza!», diría la Reina Roja. La caída en desgracia de algún valido o ministro del Rey siempre fue en las Batuecas motivo de espectáculo, burla, befa y mofa. Siguiendo esa malsana costumbre, hoy el político batueco de raza no se corta en pedir la dimisión del Ministro del ramo (cuanto más alto el cargo en el tótem, mejor), si es que no puede pedir la del Presidente del Gobierno. Ya hemos hablado de Llamazares, así que no le vamos a mencionar más. Sólo decir que el matasanos habanero pide la «dimisión de quien sea» porque no tiene mejor argumento.

Del otro lado, el espectáculo tampoco es muy edificante. De hecho, el maremoto ha puesto de manifiesto determinados errores y carencias políticas. Un servidor de ustedes siempre ha opinado que no vale cualquiera para cualquier Ministerio y no está conforme con la figura del Ministro-político. Prefiere la figura del Ministro-funcionario, que conoce perfectamente el área que va a administrar y sabe por tanto, qué decisión hay que tomar en cada caso concreto, con el consiguiente ahorro de asesores y demás séquito.

Mi preferencia para ese Ministerio hubiera sido Ana Pastor, que es médico y además ya tiene experiencia solventando marrones ajenos, como el que dejó Terremoto Villalobos a cuenta de las vacas locas. Suena a que, por servicios prestados al partido, la nena Mato no se conformaba con una «Dirección General de Asuntos para la Mujer» que es a lo más que llegaba su competencia. Había que hacerla Ministra de algo. Y así Mariano desplazó a la titular natural del Ministerio por pagar favores. Que luego a la nena Mato no se le den bien las ruedas de prensa es otro inconveniente; pero en fin… con estos bueyes hay que arar.

El colofón a este asunto es la incontinencia verbal del consejero de Sanidad de la CAM, Javier Rodríguez. Ya hemos hablado de la actuación de sus subordinados. En cuanto a él, dadas sus declaraciones la circunstancia de que es médico funciona como agravante. Estaría mejor que se hubiera callado. Pero ya que ha hablado y ha dicho que «él es médico y que no necesita de la política para vivir», puede que lo tenga que poner en práctica. Eso sí: prestaría un gran servicio a su Partido y a la ciudadanía si cerrara la boca, porque cada vez que la abre no hace más que atizar el fuego.

Para más inri y para que, como dicen en Andalucía, no farte de ná, el Gobierno rechazó un plan B de la Unidad de Guerra Química y Bacteriológica del Ejército de Tierra, que hubiera supuesto un riesgo absolutamente cero para todos. Es decir: hablamos de unas personas preparadas, que no recibieron un cursillo de 20 minutos, sino que toda su formación y experiencia se basa en eso. Me recuerda a las habituales negativas de la Generalitat catalana a recibir ayuda del apestoso Exèrcit de l’Estat espanyol cada vez que se produce una catástrofe. Lo que nos faltaba: rechazan un plan decente proveniente del Ejército justo cuando salta el jefe de la oposición diciendo que «sobra el Ministerio de Defensa». Ni les dejan hacer aquello para lo que están Preparados de verdad.

La pregunta que queda es, como casi siempre, cui bono fuit? ¿A quién aprovecha? El viejo Marco Tulio, al que yo conocí gracias al P. Agustí Batlló, SJ, mi profesor de latín (sí, de los Batlló de la “Casa Batlló” de Gaudí), lanza esta pregunta a través de los siglos. Y cada vez que se ha recogido una respuesta, ésta nos ha puesto los pelos de punta. Ahora, probablemente, también.

Maremoto (II)

Secundarios de lujo

Como primer secundario de lujo, el perro. Excalibur, que así se llamaba la criatura. A medida que avanzaba la desinformación, de la que luego hablaremos, es el personaje que ha suscitado las reacciones más histéricas y violentas. Violentas a favor, claro. Si uno observa con cierta distancia las reacciones, se habrá dado cuenta de que el animal ya es un mártir de la secta causa animalista. Bien es verdad que había que desinfectar la casa y que para ello había que quitar al perro de en medio; ¿pero tan literalmente? No estamos seguros, pero al parecer había un dictamen veterinario que afirmaba no ser necesaria la inyección letal.

En mi personal opinión, hubiera sido mejor aislar al animal y hacerle las pruebas correspondientes antes de decidir qué se hacía con él, tras determinar si estaba contagiado y, en caso de estarlo, el peligro que supondría. Pero los operarios de la CAM, legitimados por una orden judicial, entraron en el domicilio como el Equipo A, desinfectaron la vivienda y eliminaron al perro. A fin de cuentas, «sólo es un perro». Craso error. Ahora lo único que falta es que la secta la causa animalista declare el domicilio como santuario y lugar de peregrinación. En fin, todo un circo y una obra maestra de manipulación de masas. Suena a conocido: Prestige, 11-M… Ya saben ustedes.

Dejemos constancia aquí de que el SATSE es otro grupo de secundarios de lujo. Dado que están en guerra con la Consejería de Sanidad de la CAM, cualquier escándalo les viene bien para fastidiar a unos políticos que, simplemente, no les gustan. Están «enfadadísimos» porque se ha «criminalizado a la auxiliar», habiendo incumplido ésta las más elementales normas de protocolo sanitario y cadena de aislamiento. Lo inaudito, vamos: que te acusen de hacer algo que efectivamente has hecho.

Los medios de comunicación son otros secundarios de lujo en este maremoto, sin cuya inestimable colaboración nada de esto hubiera ocurrido. La primera cuestión surge del tratamiento de la información. «Información es inmediatez», se dice. Y eso puede ser verdad en cuestiones más ligeras, tales como quién sale o entra en la cama de quién, un suponer; pero en cuestiones científicas o técnicas no es así. Surge nadie sabe cómo un tema de actualidad y los medios ya están obligados a «ser los primeros en dar la noticia». Ni códigos deontológicos, ni leches en vinagre; ni mucho menos respeto a la verdad. Si el científico o médico se niega a hablar cuando le apremian o (lo más corriente), no gusta la opinión que formula porque el que pregunta ya sabe lo que quiere oír, ya no se le deja hablar. Aquí lo importante era extender la «preocupación»; y la tendencia batueca a la exageración ha hecho el resto.

Otra más sobre los medios de desinformación: resulta que si esta cuestión se mantiene dentro de sus límites médicos como se hubiera debido hacer resulta que fuera de los médicos nadie más hubiera podido hablar. ¿Y qué se ha hecho? Para que «todo el mundo» pudiera dar su opinión inexperta (en esto consiste la «democracia» para algunos: opinar aunque no se tenga pajolera idea del tema que se opina y aunque ello contribuya a aumentar el enorme caos que ya existe), se convierte esta cuestión en casus belli de la arena política. Todo vale para desgastar al Gobierno, con razón o sin ella. Volvemos al cuanto peor, mejor leninista.

Maremoto

Menudo maremoto que ha asolado las Batuecas en estos últimos cuatro días. Sepan ustedes que España está sumida en una crisis del ébola de mil pares de narices y que lo peor es que estamos envueltos en una luz de gas de la que todavía parece que no hay forma de salir. Ni siquiera sé si yendo por partes podríamos aclararnos algo. Pero lo vamos a intentar.

El asunto no empezó ahora, por supuesto. Viene ya del verano, de cuando se repatrió al misionero y médico: recalquémoslo, puesto que los medios no se han dado mucha maña en recordarlo padre Miguel Pajares, de la orden de los HH. Hospitalarios. Recordemos que tanto el traslado del enfermo como su tratamiento aquí, dentro de nuestras posibilidades, fue perfecto. Tan perfecto que hasta los Estados Unidos nos consultaron cómo lo habíamos hecho. Recordemos también que los laicistas y otras hierbas, capitaneados por el burro de Llamazares criptoislamista probablemente salieron en tromba protestando porque se traía a España con cargo a presupuestos generales a un «sacerdote católico» infectado de ébola. Claro: era mejor dejarle morir como un perro allí. Como la jugada no le salió bien porque el protocolo se cumplió a rajatabla y nadie resultó contagiado, todos nos dimos cuenta de la solidaridad que gasta el burro de Llamazares con perdón sea dicho de esos nobles animalesy éste se la tuvo que envainar.

Pero, ¡ay! La voluble diosa Fortuna concedió una segunda oportunidad para liarla. Y esta vez la aprovecharon mejor, qué duda cabe. Esta vez sí se ha conseguido crear un caos de mil pares de narices («cuanto peor, mejor», decía Lenin). Aprovechando que del ébola no se sabe prácticamente nada a nivel popular, salvo que es una enfermedad muy agresiva y que puede apañarte en 48 horas, el caos y la histeria se han enseñoreado de las Batuecas de una forma total y absoluta. Quizá la mejor forma de abordar el asunto sea a través de sus personajes.

Protagonistas principales

Empecemos por el fallecido, el padre Manuel García Viejo. Como en el caso del padre Pajares, también médico. Y para que se enteren de una vez algunos, protegido por el Estatuto del Cooperante establecido por Real Decreto 519/2006, de 28 de mayo. En el artículo 10.1.e, in fine, que da la impresión que nadie se ha molestado en leer, dice lo siguiente en materia de derechos del cooperante:

Una atención médica y hospitalaria similar a la cobertura a que se tiene derecho en España, por cualquier contingencia acaecida en el país de destino, incluyendo las revisiones periódicas generales y ginecológicas, embarazo, parto, maternidad, y las derivadas de cualquier enfermedad o accidente; así como el gasto farmacéutico ocasionado y la medicina preventiva que requieren determinadas enfermedades, epidemias o pandemias existentes en los países de destino. La atención psicológica o psiquiátrica por sufrir angustia, estrés post traumático o cualquier otro trastorno de índole similar durante o al finalizar su labor. Revisión médico-sanitaria específica a su regreso a España. La repatriación en caso de accidente, enfermedad grave, fallecimiento, catástrofe o conflicto bélico en el país o territorio de destino.

Establecido el derecho del padre García Viejo a volver a España contra el sentir de algunos, vamos a por el siguiente personaje: la auxiliar de enfermería (o enfermera, que no me ha quedado muy claro) Teresa Romero. Aquí la cosa empieza a ponerse espesa. Si hay que hacer caso a lo que a día de hoy uno sabe con certeza, esta señora se contagió sin saberlo, de manera que hay ahí una quiebra del protocolo. Sin embargo, no hay forma de saber cómo pudo ocurrir tal cosa. La cama del paciente estaba permanentemente enfocada por una cámara, al efecto de asegurar que todo lo que se hacía en la habitación era conforme al protocolo. No obstante, no hay información disponible sobre el momento en que el cadáver es retirado de la habitación: curiosamente, la cámara se estropeó y si había algo grabado, ha desaparecido. Más o menos como ha ocurrido en algunos Juzgados que llevan casos sensibles.

Ítem más: al parecer, esta señora no comunicó con la debida celeridad los cambios en su estado psicofísico. Es decir: ya contagiada, aunque sin saberlo, se va a la esteticista a hacerse las piernas. Y cuando ya por fin lo comunica, le dicen que «no es nada, vete a casa», teniendo en cuenta el dato único de que la fiebre no rebasaba los 38,6º C. En ese espacio de tiempo (desde que sale del hospital hasta que vuelve para comunicar esos cambios), a saber con cuántas personas ha podido estar en contacto. Con lo cual, no sólo hablamos de quiebra de protocolo, sino también de quiebra de la llamada cadena de aislamiento, con el consiguiente peligro para la salud pública. Con el agravante de que ya había colaborado en otros dos casos anteriores de ébola. Es decir, que conocía el protocolo.

Ducha escocesa 2

La copia batueca: de lo pintado a lo vivo.

Para tener la referencia de lo que pasa en las Batuecas, tomemos inicialmente esta cita del profesor Alejandro Nieto:

«La Administración española, con la mejor de las intenciones, ha desorbitado el papel del Derecho en su actuación, de acuerdo con la anacrónica mentalidad del siglo XIX. Hace ya más de cien años, una parte de la doctrina alemana descubrió que el fin del Estado era el cumplimiento del Derecho y aquellas ideas, importadas por Adolfo Posada, siguen estando vivas entre nosotros».

(Alejandro Nieto, «La “nueva” organización del desgobierno». Ariel, 1996. 7ª ed., p. 200)

Así, pues, lo que importa en las Batuecas no es tanto la justicia material (“no se puede tener contento a todo el mundo”) como que, como mínimo, todo sea formalmente correcto, por más que se lleve por delante a aquélla y a unos cuantos miles de ciudadanos no coincidentes con la ideología dominante.

Apliquemos esto al procés. Como corresponde en un Gobierno y aledaños dominados por abogados del Estado, «el cumplimiento de la Ley lo es todo». Por tanto, vamos al lío. Primer punto: Artur Mas no comete ningún delito por firmar el Decreto de convocatoria, por lo cual no se le puede empapelar. Sí lo ha cometido la consellera Rigau, por incitar al cumplimiento oblicuo de las sentencias de los apestosos tribunales españoles en materia lingüística (art. 18.2 LOPJ: «las sentencias se ejecutarán en sus propios términos» y 410.1 CP, que habla del «debido cumplimiento» de éstas); pero en este caso Madrit hace como que no se entera.

Segundo punto: coincidiendo con la visión leguleya de las instituciones, el famoso decreto firmado el pasado sábado ha sido recurrido de inconstitucionalidad. Es lo legal. Sin embargo, atiendan ustedes al detalle de que a Mas y a sus mas-riachis la legalidad española se la repampinfla. Entre otras razones, porque el recurso de inconstitucionalidad no paraliza la ejecución del decreto, sino que sólo la suspende y por cinco meses (161.2 CE). Después, siempre en teoría, la suspensión debería levantarse y el decreto sería perfectamente legal y, sobre todo, ejecutable.

Con lo que se van cerrando poco a poco las vías alternativas a la aplicación del art. 155 CE. Que es un artículo perfectamente democrático —no en vano proviene de la nada fascista Ley Fundamental de Bonn de 1949—, pero cuya aplicación han descartado Mariano y todos los que le han precedido en el cargo, precisamente para que no los llamaran fascistas. Descartada esa vía también —hasta que venga otro y vea la necesidad de actuar con contundencia—, sólo nos queda pensar en una hipótesis repugnante, aunque plausible: el pacto.

El pacto de la indignidad

No hay que dejar de mencionar la incidencia del cas Pujol en esta entelequia llamada procés, construida sobre actos de fe de unos y la indiferencia general del resto. Desde la confessió de l’Avi, uno tiene la sensación de despeñamiento. Y ante lo grave de la situación, en un contexto de mando en plaza del consenso, se impone el pacto sobre la aplicación de la ley. La ley, que «es para todos igual», queda sometida a condición en su aplicación: algo inaudito en un régimen verdaderamente democrático, pero absolutamente normal en otro en el que existan personas a legibus soluti, como los regímenes absolutistas o las dictaduras comunistas.

¿Por qué el pacto? Por la famosa teoría de los orinales: «Tú no levantas la tapa del mío y yo no levantaré la tapa del tuyo». Lo que viene a significar que todos tienen cosas, cositas y cosotas que ocultar, y que si no quieren que se sepan, más les aprovecha callar. De ahí que l’Avi pudiera abroncar con toda desfachatez al Parlament —excepción hecha de Ciutadans y la CUP, que esta vez no tiró de chancleta— el pasado viernes, para escarnio de propios y extraños. Indudablemente, las presuntas capacidades embaucadoras de Pujol aumentan cuando uno sabe que l’Avi guarda un dossier con pifias reales o inventadas de uno.

Conclusión

Y bien, ¿qué tenemos ahora? Podemos dar gracias a Dios de que el resultado del referéndum escocés haya sido negativo. La matraca seguirá, desde luego; pero ya en tono menor. No quiero ni imaginar lo que hubiera ocurrido aquí si en las Highlands hubiera ganado el . Como sea, ahora la matraca es «no ens deixen votar». Junqueras ha salido del parapeto (hasta ahora todos los tortazos se los lleva Mas por ser el president nominal) para decir que «lo democrático es votar», intentando que el respetable confunda «democracia» con «elecciones». Oigan, que a mí también me gustaría que me dejaran votar si se afusila al señor Junqueras. O, por usar un símil menos cruento, me gustaría que el respetable pudiese votar si se eliminan las CC.AA. Según esa regla de tres, la participación del «pueblo» santificaría el resultado y así, habría que detener al señor Junqueras y pasarle por las armas. O eliminar efectivamente las CC.AA., puesto que así lo decidió el pueblo por mayoría (presumiblemente absoluta). Sería lo democrático, según el señor Junqueras. Pero, ¡ay! No me dejan. Mecachis…

Ducha escocesa

Será por el parentesco céltico –o no, vayan ustedes a saber–; pero me reconocerán ustedes que nuestro ínclito Gobierno es experto en esa forma de masaje llamada ducha escocesa: primero, una de agua hirviendo y luego otra de agua helada. E logo depende. Pero vayamos por partes, que diría Jack el Destripador.

The original Scotch shower

Durante varias semanas hemos estado atentos a lo que ocurría allá arriba en las Highlands. Los unos, por informarse de cómo llevaban la cosa del pulso al Estado; los menos, por identificarse con uno de los bandos. Una cosa me llamó la atención: en sus discusiones, tanto Alex Salmond como los políticos ingleses que se le enfrentaron mantuvieron un tono civilizado y un perfil bajo. Se discutieron razonadamente los pros y los contras, e incluso se acudió al argumento emocional de los artistas de una opinión y de otra, tanto por el sí como por el no. Finalmente, llegó el día de las votaciones. Una mayoría de escoceses entendió que perderían si se escindían de Gran Bretaña, aunque por poco margen: sólo un 55% lo entendió así. También fue interesante ver transformarse la chulería inicial de David Cameron en lacrimosa súplica final.

Por lo tanto, Scotland The Brave sigue formando parte del United Kingdom of Great Britain and Ireland. Por ahora, pues, San Jorge y San Andrés van de la mano. Sin embargo, no menos llamativo ha sido el precio. Es decir: el precio que tendrán que pagar los ingleses por haber permitido Mr. Cameron la celebración de ese referéndum. Por un lado y dado que ha perdido el referéndum, Mr. Salmond ha dimitido dignamente, como es de rigor en un político serio que ha perdido una apuesta. Sepan ustedes que, aparte de Dios, el whisky y el gobierno de Su Graciosa Majestad, no hay cosa más seria para un escocés que una apuesta. Y perderla es comprometerse a cumplir lo prometido, desde lo más frívolo hasta lo más importante.

A cambio de eso, los escoceses han ganado dos cosas: la primera, que a cambio de permanecer en el United Kingdom obtendrán unas cuantas competencias más y, posiblemente, más dinero. Lo cual, irónicamente, les acerca un poco más al nivel competencial del que dispone la Generalitat catalana. Y la segunda, el derecho a dar la barrila con el referéndum de secesión «hasta ganarlo». Poco importa que algunos scotchmen nada contentos con el resultado la intentaran liar parda provocando disturbios de diversa consideración. Para los pacíficos ése es el verdadero resultado. Y los ingleses empiezan a mirar de través a Mr. Cameron, pensando en que tendrán que rascarse el bolsillo y en cuánto les va a costar la chulería de su Premier. Con lo poco que les gusta…

Sine VOX

Por su interés recojo en mi blog este testimonio —con alguna pequeña corrección de estilo— de mi amiga Pilar, exmilitante de VOX. El lío que está montado en VOX es morrocotudo; pero por desgracia, viene a confirmar un axioma formulado por el profesor Alejandro Nieto: «Los partidos políticos españoles han nacido, por desgracia, con vocación de delincuentes y ánimo de pillaje». Y cabría añadir que algunos incluso antes de tocar cualquier migaja de poder.

 


 

He elegido esta imagen porque es lo que acabo de hacer con mi carnet de VOX.

Llevo días sin poner nada o casi nada de VOX. Y no lo he hecho porque uno de mis mayores defectos es no saber mentir. He pasado años cara al público y hasta puedo vender arena a un beduino, pero sólo si creo en lo que vendo.

Tras las elecciones europeas yo esperaba que nos reuniéramos, comentaríamos los fallos, arregláramos los errores y otra vez a luchar. Pues no: nos reunimos, comimos y aquí no ha pasado nada. Ni planes.

Yo en temporada de verano suelo tener mucho trabajo así que entraba poco y hablaba poco con los compañeros. Sólo alguna reunión en la zona para captar a gente nueva y poco más.

A mediados de Julio y gracias al palmero Santiago Nuevo, me entero que hay problemas en el CE. Intento ver qué pasa y hablo con González Quirós, que me asegura que sólo son ajustes entre ellos y que no pasa nada, que todo irá bien; pero me siguen llegando correos y comentarios de los amigos y compañeros y empiezo a enterarme de cosas que no me gustan nada. Así que en lugar de contar cosas por Facebook u otra red social, me voy a Vox Habla, una página habilitada para afiliados y empiezo a hacer preguntas, siempre dirigidas al CEN. Veo que hay muchas personas que preguntan y otras que explican y en sus explicaciones veo graves acusaciones contra el CEN pero los CEN permanecen callados como putas. Ya empiezo a notar que el que calla otorga; pero sigo preguntando, siempre con la esperanza que ellos vean que como afiliados, tenemos unos derechos y ellos unas obligaciones, que la guerra es una batalla campal y no una mera cuestión de ajustes como me dijo González Quirós. Vuelvo a llamar a González Quirós, que deja de contestar a las llamadas de los afiliados —no sólo las mías— y empiezan a salir los palmeros de Santiago Abascal insultando y mostrando una agresividad más propia de matones que de gente civilizada.

Las explicaciones que pedimos los afiliados son las siguientes:

1.- Las cuentas: al parecer y según dijo en la Sexta el señor Vidal Quadras, teníamos 1.000.000 € para la campaña. Sin embargo, a los afiliados de la calle no nos llegó ni agua: a algún enchufado sí, pero muy pocos. Al resto, nada. Esas cuentas no nos las dan porque son más negras que el fondo de una sima; pero no pueden ni maquillarlas porque lo han hecho tan mal que a la gran mayoría de afiliados nunca se le han cobrado las cuotas. Las cartas e información nos llegaban a unos sí y a otros no. Un desastre, vamos. Yo no contrato ni a uno solo de los que han trabajado en esa oficina aunque sean ellos los que me paguen por trabajar. Visto el trabajo que han hecho, fijo que causarían más pérdidas que ganancias. Eso sí, insultar se les da bien.

2.- Los resultados de la Asamblea del 27 de junio donde se aprueban sí o sí unas nefastas enmiendas que nos sitúan en la ultraderecha y que chocan de frente con el Manifiesto Fundacional, con lo que si te cargas el Manifiesto que nos unió a todos VOX ya no existe. Claro que igual cuando salgan las denuncias que se han puesto por la gran cantidad de irregularidades que se hicieron, VOX será obligado a anular todo lo hecho. Para que os hagáis una idea, en el Ministerio no le han admitido las nuevas enmiendas porque se contradicen entre ellas. Ésa es la capacidad del departamento jurídico.

Os preguntaréis qué ha pasado para este cambio. Pues muy fácil: ¡¡¡Poderoso es Don Dinero!!! Cuando nos hemos dado cuenta, en VOX está metido el SCD, o sea Mario Conde y su dinero y la promotora de esa dictatorial enmienda que se aprobó por cojones es la señora Trujillo, Presidenta del Valle de los Caídos. Si yo hubiera querido estar en la extrema derecha me habría afiliado a DN o a España 2000, porque al menos a los que conozco de esos partidos son más civilizados y menos agresivos que algunos de los que escriben en Vox Habla. Por cierto: la enmienda en cuestión la retiraron, pero siguen sin acatar los estatutos del Manifiesto Fundacional y actuando según los que han implantado por cojones desde que manda el dinero. No tengo nada contra el Valle de los Caídos; pero tampoco tengo nada contra la Iglesia y tampoco la quiero en política, cada cosa en su sitio.

Como comprenderéis, ni nos han dado los resultados de esa votación, ni están por la labor. Según ellos lo harán después de la farsa de la Asamblea del próximo 20 de septiembre; pero como yo les digo: «¿Votarías a un presidente de la comunidad de vecinos que te dice que no te da las cuentas hasta que le votes?».

Lo del proceso de candidatos ya ha sido la bomba. Cuando se presentó Manuel López-Linares sólo estaban él y Abascal. Su presentación fue tan buena y sus colaboradores tan competentes que de repente la cosa se puso fea. No sé qué pasaría; pero algunos de los que íbamos a apoyar a Manuel nos dimos cuenta de que algo pasaba y en 24 horas preparamos otra candidatura, en cuestión de horas se presenta Ludovico de forma tan cutre que a poco más escanea la servilleta de papel donde hizo la lista, no sé, igual hasta había quedado mejor VOX HABLA e intentamos presentarnos nosotros. A nosotros con 51 aval de los 50 que se necesitaban no nos dejan presentarnos. José Alberto Alonso Neira lo tiene recurrido; pero lo grave es Manuel López-Linares.

Manuel López-Linares es un triunfador: vive de su bufete de abogado y no necesita la política. Se presenta como idealista por defender el Manifiesto Fundacional y lo hace con una presentación impecable y con un equipo de gente competente y muy preparada. Éste es un hombre de mucho prestigio y de repente va al CEN, a pedir la documentación que como candidato le pertenece, como por ejemplo las listas de afiliados. Pero cuando sale de allí lo primero que hace es dar una rueda de prensa en la que dice que retira la candidatura. ¿Qué le pasó? No lo sé. Igual le dio el barrunto como al Cepa, pero no creo que a alguien de su prestigio le den ese tipo de barruntos.

Por lo demás, sin prisas: Abascal presenta su propuesta fuera de plazo y no pasa nada. Creo que lo hizo el día 12, cuando el 10 a las 12 de la noche era la fecha de presentación de candidatos. Lo de Ludovico ya fue la pera: no sé cómo lo haría cuando estaba en el SCD; pero lo coherente es presentarlo cuanto antes para que los afiliados tengan tiempo de leer comparar y decidir. Pues no: las votaciones a través de Internet empiezan el lunes 15 y él presenta el programa el 16 a las 19.30 de la tarde.

Ahí es donde hemos metido la pata muchos de nosotros. A mí me llamó una amiga para decirme que si quería entrar a votar que entrara YA porque el plazo se acababa a las 17 de la tarde del día 16 y cuando entre vi que así lo ponía pero cuando empezamos a criticar a Ludovico por su retraso, algunos como yo dijimos que vale que había muchas evidencias de que Abascal-Ludovico era la misma candidatura, pero que presentarla después de haberse cerrado el voto por Internet ya era demasiado descaro.

Esta vez los incompetentes de la oficina del CEN se anduvieron listos y cuando fuimos a hacer un recorte de imagen que lo demostrara, ya lo habían cambiado: ahora el fin de la votación es el día 19.

No sabemos qué ha pasado en el CEN. O algunos lo sabemos pero tenemos que callar. Ahora bien: una cosa es callar y otra seguir en un sitio donde la tan pregonada transparencia no existe, donde la democracia interna no existe y donde los principios que nos unieron, como la unidad de España, ya no son tan importantes sino negociables.

Hay más razones; pero tengo a los abogados que me ayudarían muy ocupados defendiéndose y denunciando acosos e ilegalidades, que con el tiempo que pasan entre juzgados y comisarías, sería muy cruel de mí parte cargarlos de más trabajo.

Ya no soy de VOX.

En resumen: parece que a algunos se les jodió el intento de vivir del cuento y el tener a gente honrada y decente haciendo el trabajo sucio que ellos no querían hacer. Poco les ha importado también dejar con el culo al aire a gente que no quería votar ni al «consexo» ni a Pablemos. Gente que esperaba en palmitas una tercera vía para que no hubiera que elegir forzosamente entre dos males: la misma tesitura que la de las generales de 2011. Curiosamente los dos partidos «moderados» que quedan están adscritos a la socialdemocracia. Para pensarlo.

Defender lo obvio

Hala. Ya está liada otra vez. Y todo porque al Mar-gallo morón se le ha ocurrido decir una obviedad: que dado que somos un Estado de Derecho —afirmación discutida y discutible—, se aplicará en todo caso la ley, toda la ley y nada más que la ley. Y que estando incluido en esa ley el artículo 155 de la Constitución, resulta éste aplicable, al menos en términos abstractos. Que se vaya a aplicar o no ya es otra cuestión. Pero dado que está en la misma Constitución, es un mecanismo de uso perfectamente legítimo por parte del Gobierno. Eso, sin contar con el rarísimo detalle de que sea el Ministro de Esteroides… digo, de Exteriores, el que se pronuncie, en vez de pronunciarse el de Interior, que además es de casa.

Más allá de los catastrofistas que hablan de que el efecto de la aplicación de ese precepto sería una especie de bomba nuclear, nos encontramos que el supuesto de hecho está perfectamente delimitado en el precepto. Así, se aplicará dicho artículo cuando:

  1. Una Comunidad Autónoma no cumpla las obligaciones que le imponen la Constitución y las leyes.
    1. O actúe de forma que atente gravemente contra el interés general de España.

En Cataluña, eventualmente, se dan los dos. Pues, en primer lugar, no cumplen las obligaciones que le imponen la Constitución y las leyes al incumplir las sentencias de los Tribunales en materia educativa e incluso dar instrucciones para que éstas se cumplan de forma oblicua y torticera. Y en segundo lugar, si mantener un proceso cuyo fin no es otro que la secesión del territorio nacional (por no hablar de futuras anexiones territoriales) no es «atentar contra el interés general de España», un servidor de ustedes ya no sabe qué va a serlo.

Sin embargo, lo interesante han sido las reacciones de las diversas fuerzas políticas. Los nacionalistas de ERC han sido los primeros en saltar como si les hubieran pinchado. Alfred Bosch y su comparsa poco menos que han dicho que «cómo se atreve a cuestionar el procés» y dando por sentado que después del 9 de noviembre Mariano mandaría a los tanques a pasearse por la Diagonal. Sin olvidar que si tal ocurriera y que si se suspendiera la autonomía catalana, él, Alfred Bosch, «seguiría defendiendo valientemente la independència de Cataluña»… desde Perpignan, a donde habría llegado a escape. Y lo mismo otros como él. Vamos, es que me da la risa oír a Bosch y demás comparsas perorar sobre la «democràcia» en una región en que ésta está desaparecida desde hace 34 años, de los cuales 8 les pertenecen a ellos por derecho propio.

En el socialismo oficial, como es de rigueur en estos tiempos, no hay una única posición. El secretario nacional, Sánchezstein, pretende aplicar la receta zapatera de «diálogo y talante», como si cupiera dialogar con unas personas que ya han dejado claro que los argumentos, por muy buenos que sean, se la repampinflan. Es decir, una receta zapatera destinada a fracasar por no meterse con el fondo de la cuestión —y por no ensuciarse las manos—. Quien sí se mete en harina, en cambio, es la versión oronda de François Hollande, que atiende por Miquel Iceta. Naturalmente, a favor del procés. Desactivado el tibio Pere Navarro, el PSC se echa en brazos del procés con la idea tal vez de estar en los dos bandos al mismo tiempo. Si ganan los secesionistas, resultará que el PSC «siempre apoyó el procés». Si no ganan, «nosotros seguimos formando parte del proyecto socialista nacional».

A los demás partidos, salvo a CiU que ya tienen bastantes problemas ellos solos, les basta con mencionar a Franco (lo de los tanques ya se lo ha pisado Bosch) y el recuerdo de una «dictadura» que muchos de ellos no tienen edad siquiera para haberla vivido y comprendido.

Ah, pero falta uno, dirán ustedes. Pues sí. El PP. El partido que ahora mismo está en el gobierno, si nos atenemos a la fictio iuris que presupone que el PP puede hacer algo sin el concurso por lo menos del principal partido de la oposición. Que no puede, ciertamente, pues desde 2008 está haciendo manitas con éste. ¿Y qué opina Mariano de todo este embrollo? De entrada es difícil saberlo porque, como gallego en ejercicio que es, non se sabe si sube ou si baixa, si ven ou si vai. Ha repetido por activa y por pasiva que «no habrá consulta»; pero, ¿quién le cree después de abandonar la última promesa electoral relativa a la derogación de la ley del aborto, siquiera fuera para volver a la de 1985? Vayan ustedes a saber qué es lo que habrán acordado en la logia que él deberá llevar a exacto cumplimiento.

Otra cosa que me extraña, para terminar: que no hayan protestado los Senadores, Senadoras y Senadoros porque a Margallo le diera por mencionar el único precepto constitucional que les haría trabajar de verdad y justificar su sueldo

De la corrupción al odio

Aguador:

El odio no nace con uno. El odio se aprende y luego se mantiene cultivándolo en cualquier circunstancia u ocasión.

Originalmente publicado en amaneciendodespierta:

Hace tiempo que no escribo en el blog; lo tengo un poco abandonado y he de reconocer que no ha sido por falta de tiempo. Cuando hace dos años me animé a escribir fue porque me gustaba tratar de temas actualidad, aquellos en los que puedo mojarme o dar mi opinión. Sin embargo, de un tiempo a esta parte la realidad ha conseguido “cansarme”: ver o escuchar los informativos y tertulias, leer los periódicos o adentrarme en redes sociales como Twitter o Facebook, y constatar nada ha cambiado en este tiempo, me hastía. Tengo la sensación de vivir permanentemente en un día de la marmota interminable: se sigue criticando a diario la corrupción (pero parece que sólo escandaliza la de “los otros” y no la de aquellos con los que simpatizamos, como así debiera de ser), las mentiras y las tergiversaciones de la realidad cohabitan con nosotros, la gran mayoría…

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Vagi a la merda!

Me da vergüenza, como catalán, oír a una soberbia Marta Ferrusola decir esas palabras a una periodista que simplemente hacía su trabajo. Son el resumen y compendio de la actitud de la casta política (no sólo pero también) catalana a quienes les hacen preguntas pertinentes e incómodas.

Que la mujer de l’Avi es peor que él es algo que se sabe en Cataluña por lo menos desde los llamados Fets del Palau. Se refieren éstos concretamente al reparto en 1958 de unas octavillas por la causa nacionalista durante un concierto en el Palau de la Música Catalana en Barcelona, que supusieron el encarcelamiento del futuro Gens Honorable y paralelamente el inicio de su carrera política. Carrera que cerraba su círculo con la confessió hace dos semanas de que durante 34 años había estado robando á tout plein a los españoles y, dentro de éstos, a los catalanes. Es decir, que no era Espanya quien «robaba a los catalanes», sino la élite extractiva catalana.

Insistiremos lo que haga falta en este detalle: si las cosas en Cataluña (y en Madrit) han llegado hasta donde han llegado es porque se les ha permitido. Y se ha intentado tapar la boca a quienes contaban lo que pasaba, cuando no ignorarles o reírse de ellos y permitir que la élite extractiva catalana los persiguiera con saña hasta el punto de obligarles a hacer las maletas.

El vagi a la merda de la mujercita del Gens Honorable expresa hasta qué punto la familia Pujol se creía por encima del bien y del mal. Es decir: ¿cómo te atreves, gusano inmundo, a pedirme cuentas de lo que hago con el dinero del que ilegalmente me apropio? Es el plano propio de una dictadura con elecciones, esas elecciones que forman parte del teatrillo institucional. Pero no se crean ustedes que eso es un fet diferencial de Cataluña: ocurre en todas las regiones batuecas. A la que una familia política (y no me refiero a los partidos, sino a las capillitas o covachuelas que se forman al abrigo de éstos) ocupa el poder más de la cuenta, todos sus miembros empiezan a mostrar síntomas vampíricos: en especial, son refractarios a la luz y a los taquígrafos.

Ésta Marta Ferrusola, que podría pasar perfectamente como una mamma della mafia es la misma a la que casi le dio un cobriment cuando José Montilla, «inmigrante» andaluz, cordobés de apellido cordobés y simple bachiller, accedió a la presidencia de la Generalitat catalana. Pero nadie se atreve todavía a llamarla racista, así como a otros nos han llamado eso y de todo menos bonitos. Por mor del asqueroso consenso socialdemócrata, el nacionalismo tiene bula y puede ser todo lo racista que quiera porque «sólo actúa en su territorio». Y es la misma también que controlaba («s’ha de fer país i donar exemple») el negocio de las rosas delMaresme, algo que tanto Montoro como la justicia deberían investigar y a fondo.

Para no hacer el cuento más largo, la que se’n ha d’anar a la merda es ella. Pero no sólo ella. Con ella deben irse todos los que al abrigo del corrupto metieron la mano en el saco o se beneficiaron de las migajas. Que podrían ser muchos más de los que salen ahora. A lo mejor incluso los presuntos “opositores” nos tienen algo que contar. Centrar el foco en la cúspide de la pirámide de la corrupción es un recurso muy socorrido, sabiendo además dos cosas: primera, que no va a ir a la cárcel; y segunda, que no va a tener que devolver más que una pequeña parte de lo que ha robado. Tot queda a casa. Ya saben. Y ustedes y yo, mientras ellos se lo guisan y se lo comen, amb un pam de nassos.