Pablo Iglesias y la memoria histriónica: La 2ª Guerra Mundial para caperucitas

Aguador:

Brutal Santiago González. No recomendable para poteros.

Originalmente publicado en El blog de Santiago González:

Fernando Navarro y Santiago González

Firma MolotovHoy, 1 de septiembre se cumplen 75 años del comienzo de la segunda guerra mundial. Los hechos, descritos sucintamente, se sucedieron así: El 31 de agosto, un grupo de alemanes que vestían uniformes polacos atacaron una emisora de radio alemana en la Baja Silesia. Era la señal. Al día siguiente a las 4:40 la Luftwaffe bombardea y destruye la localidad de Wielun. Casi inmediatamente el crucero Schleswig Holstein bombardea Danzig. A las 8 de la mañana, los tanques de la Wehrmacht invaden el corredor de Polonia y llegan hasta Danzig.

Esto sucedió ocho días después de que los enviados de Hitler y Stalin, Joachim von Ribbentrop y Viacheslav M. Molotov, firmaran “un pacto de no agresión”, que llevaba dentro un acuerdo para repartirse Polonia, Rumanía, los países bálticos y Finlandia (23 de agosto). Tras la invasión de Polonia, el 3 de septiembre, Francia y el Reino…

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Ni pa ti ni pa mí

A cuadros me he quedado al oír lo que les voy a contar a ustedes. Resulta que después de tantos dimes y diretes, de tantas manifestaciones y consignas que se han soltado, nos han dejado con un palmo de narices. El asunto es el petróleo canario, cómo no, y su extracción. En Canarias, por lo que uno sabe, ha habido manifestaciones de todo tipo que incidían en el «grave impacto ecológico que iban a suponer las perforaciones» y otros argumentos ecolojetas del mismo jaez. Lo curioso es que las prospecciones se van a llevar a cabo, con o sin ecolojetas.

De tal manera se ha liado la troca que al final resulta que el interés de los que se oponían a las prospecciones era, sencillamente, que no extrajera el petróleo una empresa española. A saber, Repsol, que es nuestra petrolera nacional. Eso era lo importante para el bergante de Paulino Rivero, que hincha pecho ahora con las «negociaciones entre Canarias y España» (parece que Artur Mas ha creado escuela). Lo extraño es que el señor Rivero sí defendía en 2011 las prospecciones y no sabemos muy bien qué es lo que le ha hecho cambiar de opinión. Conociendo a la fauna política batueca, ese cambio se ha podido deber a dos motivos: el trozo de pastel que le hubiera correspondido si las permitía o el hecho de que su paisano y rival político el ministro Soria estuvo siempre a favor de ellas.

Pues ahí va el caso. Es una pena que no pueda ofrecerles testimonio gráfico. Pero según un testigo ocular residente en Las Palmas, hace algún tiempo que se han levantado plataformas petrolíferas frente a las costas de esas islas. Al acercarse ese testigo un poco más, descubrió que en esas plataformas rezaban unos caracteres en chino. Si eso es cierto —y no tengo por qué dudar de lo que vio esa persona—, eso puede significar dos cosas: primera, que las plataformas petrolíferas están siendo construidas por una empresa china; y segunda, que la empresa que las construye es la que va a aprovechar esos recursos naturales que no podía aprovechar Repsol «por ser española».

Supuesto lo anterior —remarco lo de «supuesto»—, ¿a qué nos lleva eso? En mi caso, me lleva a pensar que, según la costumbre batueca, al final un entramado de intereses económicos personales y empresariales, unidos a las rencillas entre políticos locales elevados a diversos grados de poder político, habrían sido aprovechados por esa empresa para, según expresión consagrada, llevarse el gato al agua. Siendo la conclusión que los batuecos nos quedamos a verlas venir respecto de un recurso natural que es nuestro.

¿Quién piensa en España? Al carajo. En tanto en cuanto me des lo que es mío, dejaremos de discutir el conceto con el objeto de dejar de discutirlo. Y aquí paz y después gloria. Y mucho petróleo… para otras manos.

Barullo nacional 2

Voces clamantes

Sigo contándoles mis impresiones sobre el barullo nacional veraniego. Con todo, lo más representativo del barullo nacional veraniego ha ocurrido en dos de los partidos que aspiran a la regeneración política, que ya parece un mantra comercial. Pero vayamos por partes, que diría Jack el Destripador.

El más representativo ha sido el pitote que se ha armado en VOX. Partido que, de haberse desarrollado en condiciones normales hubiera supuesto una seria amenaza para el consexo socialdemócrata establecido entre PP-PSOE y sus adherencias comunistas y nacionalistas. Sería un buen candidato a ocupar el espacio vacío que el PP ha ido dejando por su «viraje a la socialdemocracia de centro». Recogían el hartazgo de muchos votantes de la derecha tradicional ante la pérdida de peso de los principios en el PP-de-Mariano, a pesar de los esfuerzos ímprobos de los tamagotchis peperos en señalarlos como unos «resentidos» y en »exigir que devolvieran el dinero» y otras tonterías diversas.

El 25 de mayo señaló el pistoletazo de salida para que los ánimos se fueran enconando. Los decepcionantes resultados electorales en las europeas deberían haber servido para que se sentaran todos a analizar conjuntamente las causas del descalabro y tomar las correspondientes medidas. En vez de eso, faltó autocrítica oficial (de forma no oficial sí hubo militantes que dejaron constancia de su propio análisis) y empezaron a surgir dos facciones que, poco a poco y modo iberico, no tardaron en enseñarse los dientes. Durante el verano los navajazos han volado como los misiles de Hamás a objetivos israelíes.

El que quiera abonarse a las teorías conspirativas tiene espacio, desde luego: desde «elementos del CNI infiltrados» hasta «elementos leales al PP que siembran cizaña y perjudican con sus actos a la imagen corporativa del partido»… pasando por «elementos de SCD que intentan fagocitar el Partido», o mezcla y/o combinación de todos ellos. Entre «negociaciones», «maniobras orquestales en la oscuridad» y otros sucedidos (ciertas cosillas que afectan a González Quirós, entre otras) la cosa, como diría Almudena Negro, está «entretenidísima»… si bien para aquellos que hemos manifestado agrado en la posibilidad de votarles es un espectáculo lamentable que a estas alturas no hayan dejado de volar los cuchillos, como si en una Nacht der langen Messer de todo un mes se tratara. Un totum revolutum que ya se ha cobrado la primera víctima: Cristina Seguí… que ya no sigue en el CEN.

Así, pues, ese partido está dividido extraoficialmente en dos: los oficialistas, que quieren modificar los Estatutos provisionales en un determinado sentido, y los voxistas, que quieren elevarlos el próximo día 20 de septiembre a definitivos, puesto que entienden que son más democráticos que la modificación que pretenden los oficialistas. Sería conveniente que ese congreso tuviera un efecto limpiador, porque en otro caso ya pueden despedirse de las elecciones municipales, que es donde en España se juega el poder de verdad. Y de las otras, no digamos.

El partido de Rosa Díez

Dejamos las espadas en alto en VOX y nos vamos al cotarro magenta. En el cotarro magenta uno se representa mentalmente a Rosa Díez e inmediatamente surge la asociación con la Reina Roja, ese personaje de Alicia en el país de las maravillas que pretendía cortarle la cabeza a todo el mundo. Porque, para empezar, a la Divina le gusta que la gente no piense. Y se ha rodeado de gente que es de su misma opinión, hasta el punto de que el partido no debería llamarse como se llama, sino «Unión, Progreso y Rosa Díez». La prueba sería el hecho de que hay más ex-afiliados de UPyD que afiliados a esa formación. Empiezas a usar la cabeza, a decir cosas sensatas y, en la mejor tradición sectaria, ¡zas!: Rosa te la corta. Que digamos que ocurre en todos los partidos de cierto fuste; pero queda más feo en un partido una de cuyas señas de identidad es —era— la regeneración política.

Hablando de cosas sensatas, sensato es lo que en UPyD va corriendo desde hace meses: la colaboración, en diverso grado según las propuestas, con Ciutadans. UPyD comparte con C’s espacio electoral y no pocos puntos de programa. Y sin embargo, mentarle eso a la Divina es, como dicen en Andalucía, «mentar la bicha». No quiere ni oír hablar de ello, con un énfasis parecido al que en la Iglesia se pone en el rechazo al sacerdocio femenino. El último en recoger esa inquietud ha sido Francisco Sosa Wagner, eurodiputado magenta y catedrático de Derecho Administrativo. Remarco lo segundo para señalar que no es un militante sin más, sino un señor con el suficiente conocimiento para saber de qué habla cuando habla.

¿Reacción del partido ante esta propuesta? As usual, los escuderos de Rosa Díez han salido en tromba contra él —ser reina es lo que tiene: tienes muchos escuderos que se dejan partir la cara por ti—. Como no podía ser de otra forma, Irene Lozano, diputada nacional, le mandó una carta que debería unirse a los anales del libelo político en la región más baja y Carlos Martínez Gorriarán, a tuitazos, se han tirado a la yugular del profesor. Nuevo y lamentable espectáculo, que desluce y mucho la “D” de sus siglas. A un batueco de a pie como un servidor de ustedes no le queda claro si el error de Sosa Wagner fue «mentar la bicha» o, además de mentarla, hacerlo «en público», que diría La Reme, aquel personaje del Mississipi de Pepe Navarro.

Lo más gracioso ha sido la elegante réplica de la formación naranja: «están esperanzados con la posibilidad de que se debata». A la Divina le sentaría como una patada, sabiendo como sabe que tanto dentro como fuera de su partido muchos aplaudirían ese pacto. Los de fuera, obviamente, eliminando de la ecuación a Rosa Díez y a sus mariachis. Como dijo Lenin, «si no eres parte de la solución eres parte del problema». Y Rosa Díez, conocida por su habilidad en el manejo de la aguja de marear, trata de transitar de su condición de problema a la de solución. Pero lo tiene complicado, porque el problema que tiene es éste, en realidad: creer que «es la única Superstar». Y al paso que va la cosa, ut supra diximus, el partido de los ex-afiliados a UPyD tendrá más afiliados que el partido de Rosa Díez.

Barullo nacional 1

Si creían ustedes que con el veranillo de San Martín íbamos a poder descansar de la cosa nacional, van ustedes más que dados. Este verano, que climatológicamente no ha sido verano, ha sido pródigo en cambio en hechos que nos han sobresaltado las vacaciones en algún momento. Centrándonos solamente en lo de aquí, resulta que prácticamente no ha habido partido político que, por sí o por alusiones no haya tenido presencia en el panorama nacional. Curiosamente el único que se ha salvado un poco ha sido el PP, si bien a través de las actuaciones gubernamentales podemos incluirlo en ese barullo.

    Empezando más o menos cronológicamente, tenemos al PSOE, del que definitivamente podemos decir que se le han caído las letras O y E. Constatación que acentúa la inanidad de su discurso actual, cuyas ideas más sólidas son dos: «cómo conseguir el poder» y «cómo retenerlo una vez conseguido». Pedro Sánchez, el recién elegido Secretario provisional de la cosa, está pasando de ser Pedrito Guapo a ser el monstruo de Sánchezstein. ¿Por qué? Por una curioso encadenamiento. Verán: Sánchez, que sin el apoyo de la poderosa Federación Socialista Andaluza, sería hoy una cara bonita y nada más, resulta que está agarrado por donde no suena por Susana Díaz. Poco importa lo que dijera en primarias y poco después, en que se «comportaba como un futuro presidente». La cosa pudo haber ido telefónicamente así:

—Hola, Pedro.
—Hola, Susana. ¿Qué te cuentas?
—No mucho. ¿Qué tal te sienta la Secretaría General? ¿Estás cómodo?
—Bueno… —Sánchez se esponja—. Tengo grandes proyectos para el Partido. Quiero que el PSOE se vuelva a convertir en referente de la política nacional. Quiero que los socialistas se sientan orgullosos de serlo. Y para eso he decidido que hay que limpiar el nombre del Partido. Que hay que hacer limpieza y…
—Epera, ¿cómo dise? —le corta en seco Susana Díaz.
—Sí… ehhh… —Sánchez se azora un poco por el corte—. Hay que acabar con eso de los EREs porque va a resultarnos una sangría de votos de narices. Es mala imagen para el Partido y…
Susana Díaz inspira profunda y fuertemente, aparentando calma.
—Un momento, quiyo. Amoavé lo que tá diciendo. ¿Acabar con los EREs? Ehto no lo sabe naide, pero como hagamos limpieza con lo de los EREs y los cursos de formación en el PSOE no quedará nadie que te apoye. Los pondrán a todos caminito de Jeré, porque la jaca galopa y corta el viento que é un primó. Hasta a mí me podrían poner caminito de Jeré porque mi marío empieza a salir también en los papeles. O sea, que tú no vá a tocá er tema si quiere seguir de Secretario. ¿T’ha enterao?
Al otro lado del hilo telefónico, Susana Díaz puede percibir la cara de soufflé aplastado que se le ha puesto a Pedrito Guapo.
—¿Pero cómo me haces esto, Susana? —intenta quejarse Sánchez— Si precisamente eso era el punto principal de mi campaña y quería recuperarlo para las elecciones generales y…
Susana Díaz empieza a ponerse nerviosa.
Quiyo, ¿los de Mojácar soi todo asín de cortitos? Que no puede tocar ese tema. Que como lo toque, vamo a hacer tó la romería de la reja en Alhaurín el Grande. Y tú delante con el cirio.
Gran suspiro de resignación desde Madrid.
—Está bien, Susana. Te debo el puesto y vamos a hacer las cosas a tu manera, aunque no me gusta, ¿eh?, no me gusta.
—Me da iguá si te guhta o no ─se impacienta Susana Díaz─. Yo también me debo a mi hente. Y te ví a decí argo má, mi arma. A los paraos les da iguá que les hayan robao er dinero y la diznidá. Que les den. Y a lo andaluce y andaluza tú le pone dó partío de fúrbo der Beti y er Sevilla y un programa de copla y se les han orvidao el orgullo, la rabia y er Jezú der Gran Podé. Y si ademá de lo que se roba tú deha una partida pa paguita, bufanda y otra gabela, tós contentos.
Ante una exposición tan abrumadora de dominio de realpolitik, Pedro Sánchez termina reconociendo a la maestra que tiene en Sevilla.
—Tienes razón, Susana. Haremos como dices. Eres toda una maestra en estas lides —dice Sánchez, con sorna—.
Quiyo, aprendí de lo mejore: Chaves, Griñán, Zarríah
—¿Pero ésos no están ya caminito de Jeré, o sea, del Supremo?
Susana Díaz suelta una carcajada.
—Mira que ere arma de cántaro, Pedro. Cúshame. Lo delito por lo que quieren jurgá a esos tres compañeros han prescrito en su mayor parte. ¿Y quién cree tú que le espera en Madrí? Nuestro amigo Conde-Pumpido. Para cuando lleguen ar juisio orá ya habrá precrito tó er paquete. Así que no leh pasará ná: una semana de pena de telediario y yahtá. Y cuidao que la otra parte tenga que pagá la costa der juisio —Susana Díaz se vuelve a reír con ganas—.
Pedro Sánchez sigue con los ojos como platos.
—¿Y Moreno Bonilla? ¿No te va a dar problemas?
—¿Juan Manué? Ná, hombre. Me llevo muy bien con él. Que sí, que tá en la oposisión. Pero cada vez que hay una cueztión no agendamo una comía y lo solucionamo como lo bueno amigo que somo.
—Veo que lo tienes todo atado y bien atado. Me rindo, mujer. No se hable más: los EREs desaparecerán de mi discurso y asunto terminado.
—Ea, asín me gusta. Tó obediente er niño.
—A quién tiene razón hay que dársela, Susana. Bueno, cuelgo ya que voy a empezar a poner en práctica lo que hemos dicho.
—Bien disho. Sigue asín y en octubre tú va a ser Secretario nasioná.
—Gracias, Susana. Hasta luego. Saludos a los compañeros y compañeras.
—De tu parte, Pedro. Con Dió.

El tema es que, con todos estos manejos, Susana Díaz da la impresión de ser la administrativa que los jefes han dejado a cargo de la tienda mientras ellos están ocupados en otros y altos menesteres… porque a ella también la tienen agarrada por donde no suena. A pesar de que ella tiene sus propios planes y aún no haya soltado mucha prenda acerca de ellos. Política batueca. Nivel excelso.

Amenazas o algo así

Originalmente publicado en Es war einmal...:

el locoEl pasado 27 de julio, en Ya es Domingo de Radio Inter, una afiliada de VOX,  Luz Trujillo, nos relataba, y casi no podíamos dar crédito los presentes, cómo dos compañeros de formación política la habrían ido a visitar a su puesto de trabajo bajo falsas excusas para tratar de convencerla de que cambiara su posicionamiento con respecto a batallas internas de dicho partido, que es VOX. Luz Trujillo, proponente de una enmienda de la que hablan todos los de VOX este verano, afirmó haberse sentido “intimidada”.

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Picota 2.0

Sepan ustedes que llevo algún tiempo observando un fenómeno determinado en Facebook —también en Twitter, pero han convertido esa red de microblogging en un cenagal y no gusto demasiado de frecuentarla—. Dado que las noticias son las mismas desde hace bastante tiempo —para el proletariado; en las altas esferas es seguro que fluye más información— y que prácticamente todas nos hablan de escándalos judicializados (los Pujoles, los EREs, la Gürtel, el Pokémon…) y de algunos otros allende nuestras fronteras (la limpieza de infieles practicada por el llamado «Estado islámico», ante la que Occidente está reaccionando no sabemos si mal, pero sí tarde), hay una especie de cansancio y de hastío, sólo roto por esa picota 2.0 que les menciono en el título.

¿En qué consiste ese conceto? Es muy sencillo. En los viejos tiempos de la Inquisición se obligaba a los condenados por el Tribunal del Santo Oficio a vestir de una determinada manera (sambenito, con o sin especificaciones) y, en ciertos casos, se les exponía a la vergüenza pública (con o sin azotes). De ahí nació la detestable costumbre batueca de lanzar terrones al expuesto a la vergüenza pública y de «colgar el sambenito», que hoy no es una ropa, sino un hecho o apodo que puede acompañar a uno de por vida.

Retomando el hilo de lo que les quería contar, resulta que Facebook se ha convertido en esa picota virtual en la que todo el mundo tiene derecho a lanzar un terrón virtual (insulto) al personaje expuesto. Se cuelga la foto de un personaje junto con tal o cual declaración desafortunada o estúpida que haya salido de su boca, y a partir de ahí comienza el circo. No hay mucha imaginación en cuanto a los insultos (para algo sirvieron la LOGSE y la televisión, faltaría más); y al cabo de un tiempo resulta aburrido leer la ristra entera.

Lo curioso es que a muy poca gente se le ocurre dar un paso más allá y plantear una acción constructiva, por llamarla de algún modo. Es decir: los insultos, en realidad, no sirven para nada práctico. Por un lado, al personaje le da igual porque duerme a pierna suelta; y si además es de la farándula lo ofensivo para él sería que no se hablara ni bien ni mal. Es una detestable aunque ¿legítima? forma de seguir en el candelero. Por otro lado, hay un segundo interés, nada inocente: desfogar la ira contra ese personaje hace que esa ira se disuelva en vez de concentrarse. Es una ira canalizada hacia objetivos inocuos, puesto que quienes lo hacen no van a sufrir represalias de ningún tipo. Y todos contentos: los parroquianos, porque han podido decir al impresentable hasta de qué mal se iba a morir; y el poder, porque ha conseguido desviar el foco de la ira del respetable.

La acción constructiva, en cambio, es mucho más peligrosa. Porque no nace de la ira, sino de la reflexión. Y en el momento en que se convierte en una convicción, se están dando las condiciones para llevarla a la práctica. Y una vez que eso se pone en marcha, ahí sí que puede haber represalias, amenazas, intentos de acallar la acción… E incluso si se ha llegado a formar una estructura, como por ejemplo un partido político, se intentará demoler la estructura desde dentro. Podría ser el caso de VOX, que están en plena operación limpieza y los navajazos van que vuelan todavía.

Volviendo nuevamente a la red social, lo que comentamos no tiene nada de peligroso. Se parece también a los llamados por Orwell Dos Minutos de Odio, que sirven precisamente para eso: para desviar la atención de quien realmente les está manteniendo en la esclavitud (para los que no la desvían siempre queda el Ministerio del Amor). Y como dice la vieja canción

Die Predigt geendet,
Ein jeder sich wendet,
Die Hechte bleiben Diebe,
Die Aale viel lieben.

Die Predigt hat g’fallen.
Sie bleiben wie alle.

Retales de verano

Israel

Menudo veranito que estamos teniendo, señores. Entre la confessió de L’Avi (qué gran título para una novela, entremés o sainete), lo del padre Pajares, que ha servido para que la izquierda reaccionaria de toda la vida pusiera el grito en el cielo (laico, claro) y esa guerra de nunca acabar que es lo de Palestina, vamos más que servidos. Después de mucho tiempo de pensarlo, he llegado a una conclusión: los israelíes son los menos interesados en que el conflicto continúe; pero tras su experiencia en la Shoah, han decidido devolver cada golpe que reciban. No les voy a culpar por ello. Y en cambio, sí voy a hablar de la parte de culpa que cae del lado palestino, en mi opinión.
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Pajares

Original aquí. Adaptaciones nuestras.

Si nuestros impuestos no sirven para tratar de ofrecer una muerte digna o una curación, si es posible, a los españoles que ofrecen su vida de forma altruista por los demás, no sé para qué se pagan

Cada día que pasa es un día para la esperanza. El médico y religioso Miguel Pajares, a quien será administrado el medicamento experimental useño de nombre ZMapp, permanece estable en el madrileño hospital Carlos III. Si consiguiera superar las próximas dos semanas sin complicaciones, sus esperanzas de recuperación, que si se da será completa, aumentarían vertiginosamente, a decir de los expertos en la materia. Que son los mismos expertos que llevan toda la semana advirtiendo, pese a los titulares alarmistas de alguna prensa que hace mucho dejó de ser lo que era, que el ébola es un virus para el cual no existe tratamiento, con una tasa de mortalidad que oscila, según la cepa, entre el 50% y el 90%, pero que sólo se contagia cuando los fluidos corporales del enfermo entran en contacto con las mucosas de otra persona. Ojalá.

Empero, lo más sorprendente del asunto es el espectáculo que España ofrecía esta semana, cuando se conocía la decisión, acertadísima, del gobierno de repatriar a Pajares junto a la religiosa Juliana Bonoha. Buena parte de la sociedad española, que paga muchísimos impuestos y es profundamente estatista, se oponía a la repatriación de un compatriota enfermo. Si nuestros impuestos no sirven para tratar de ofrecer una muerte digna o una curación, si es posible, a los españoles que ofrecen su vida de forma altruista por los demás, no sé para qué se pagan. Tampoco acierto a comprender para qué cree esta gente necesaria la existencia de esa máquina infernal, Leviatán devenido en Minotauro, llamada Estado. 

Algunos, cuán miserables y carcomidos por su resentimiento, querían que el enfermo muriera en África por ser cura. Sencillamente, no soportan que el religioso, como tantos otros misioneros, haya estado dispuesto a sacrificar su vida por los demás. Ellos, los dizque solidarios, colmo de los colmos del humanitarismo, jamás lo harían. Lo suyo es predicar contra la quienes ayudan a los demás desde el sillón de su casa, iPhone en mano y La Sexta conectada. La justificación para su odio, por eso de que queda fatal reconocerlo abiertamente, iba desde “lo carísimo” que ha salido el operativo —son los mismos que callaban cuando el Estado pagó un rescate millonario a cambio de unos inconscientes progres que se fueron de vacaciones con la ONG de turno; que mola eso de viajar para acallar la mala conciencia a países en donde el secuestro por parte de bandas afines a Al Qaeda de los ciudadanos de países que pagan rescates está a la orden del día—. No pocos partícipes en la llamada “marea blanca”, que se dicen «profesionales de la sanidad (pública i de kalidá)», intentaban arrimar el ascua a la sardina de sus recortes. Lo que se llama chapotear en sangre ajena. Sucede que su argumento resultaba de lo más friki: según ellos la sanidad española no estaría preparada para atender a un enfermo cuya infección se conoce y ha sido detectada. Entonces, ¿para qué mantenerla abierta? Ni en el Tercer Mundo, oigan. 

Más lo peor de todo no han sido éstos, que siempre son los mismos. Lo peor es que muchas personas, de las normalmente sensatas, pedían que Pajares no fuera repatriado. Por miedo. El mismo miedo que sentían los vecinos, normalmente «encantadores» y «buena gente», que pidieron en su día a objetivos de la banda terrorista ETA que se cambiaran de casa, no fuera a ser que les pusieran una bomba y les pillara a ellos por medio. Esta gente es la peor de todos. Los «hombres buenos» que no hacen nada y permiten que el mal triunfe, como afirmaba Burke.

Y es que sociedades cobardes siempre acaban en manos de los resentidos, de los totalitarios.

Comentario nuestro.- La cristianofobia perjudica seriamente la salud… espiritual (y en no pocos casos, también la mental).

Götzendammerung

¿Creían ustedes que íbamos a tener un verano tranquilo como una balsa de aceite? Pues parece que a alguien le interesa la tensión. Ya nos habíamos acostumbrado a que S. Sª la juez Alaya termine con dos imputados más cada semana —como mínimo— en el macrocaso que está instruyendo. Caso que, si alguien quiere echarlo abajo, tendrá que hacerlo por encima del cadáver de la Ley, sin duda. Olvídense, pues, de la tranquilidad: L’Avi II (Pujol) ha decidido soltar la bomba y confesar que ha robado mucho. Quants cops, fill meu? Sigue leyendo

Chocolate per tutti

El problema

Sepan ustedes que ya tenemos serpiente política de verano —y si Dios no lo remedia, de parte del otoño—: la reforma constitucional. Después de tantos años de coñazo identitario, Mariano ha encontrado la forma de «encajar a Cataluña con (el resto de) España». La tentazione, l’oro marrone, la soluzione, que hubieran dicho los de Huapacha Combo. Y nos quejábamos de que no se movía, fíjate tú. Sigue leyendo