Ducha escocesa 2

La copia batueca: de lo pintado a lo vivo.

Para tener la referencia de lo que pasa en las Batuecas, tomemos inicialmente esta cita del profesor Alejandro Nieto:

«La Administración española, con la mejor de las intenciones, ha desorbitado el papel del Derecho en su actuación, de acuerdo con la anacrónica mentalidad del siglo XIX. Hace ya más de cien años, una parte de la doctrina alemana descubrió que el fin del Estado era el cumplimiento del Derecho y aquellas ideas, importadas por Adolfo Posada, siguen estando vivas entre nosotros».

(Alejandro Nieto, «La “nueva” organización del desgobierno». Ariel, 1996. 7ª ed., p. 200)

Así, pues, lo que importa en las Batuecas no es tanto la justicia material (“no se puede tener contento a todo el mundo”) como que, como mínimo, todo sea formalmente correcto, por más que se lleve por delante a aquélla y a unos cuantos miles de ciudadanos no coincidentes con la ideología dominante.

Apliquemos esto al procés. Como corresponde en un Gobierno y aledaños dominados por abogados del Estado, «el cumplimiento de la Ley lo es todo». Por tanto, vamos al lío. Primer punto: Artur Mas no comete ningún delito por firmar el Decreto de convocatoria, por lo cual no se le puede empapelar. Sí lo ha cometido la consellera Rigau, por incitar al cumplimiento oblicuo de las sentencias de los apestosos tribunales españoles en materia lingüística (art. 18.2 LOPJ: «las sentencias se ejecutarán en sus propios términos» y 410.1 CP, que habla del «debido cumplimiento» de éstas); pero en este caso Madrit hace como que no se entera.

Segundo punto: coincidiendo con la visión leguleya de las instituciones, el famoso decreto firmado el pasado sábado ha sido recurrido de inconstitucionalidad. Es lo legal. Sin embargo, atiendan ustedes al detalle de que a Mas y a sus mas-riachis la legalidad española se la repampinfla. Entre otras razones, porque el recurso de inconstitucionalidad no paraliza la ejecución del decreto, sino que sólo la suspende y por cinco meses (161.2 CE). Después, siempre en teoría, la suspensión debería levantarse y el decreto sería perfectamente legal y, sobre todo, ejecutable.

Con lo que se van cerrando poco a poco las vías alternativas a la aplicación del art. 155 CE. Que es un artículo perfectamente democrático —no en vano proviene de la nada fascista Ley Fundamental de Bonn de 1949—, pero cuya aplicación han descartado Mariano y todos los que le han precedido en el cargo, precisamente para que no los llamaran fascistas. Descartada esa vía también —hasta que venga otro y vea la necesidad de actuar con contundencia—, sólo nos queda pensar en una hipótesis repugnante, aunque plausible: el pacto.

El pacto de la indignidad

No hay que dejar de mencionar la incidencia del cas Pujol en esta entelequia llamada procés, construida sobre actos de fe de unos y la indiferencia general del resto. Desde la confessió de l’Avi, uno tiene la sensación de despeñamiento. Y ante lo grave de la situación, en un contexto de mando en plaza del consenso, se impone el pacto sobre la aplicación de la ley. La ley, que «es para todos igual», queda sometida a condición en su aplicación: algo inaudito en un régimen verdaderamente democrático, pero absolutamente normal en otro en el que existan personas a legibus soluti, como los regímenes absolutistas o las dictaduras comunistas.

¿Por qué el pacto? Por la famosa teoría de los orinales: «Tú no levantas la tapa del mío y yo no levantaré la tapa del tuyo». Lo que viene a significar que todos tienen cosas, cositas y cosotas que ocultar, y que si no quieren que se sepan, más les aprovecha callar. De ahí que l’Avi pudiera abroncar con toda desfachatez al Parlament —excepción hecha de Ciutadans y la CUP, que esta vez no tiró de chancleta— el pasado viernes, para escarnio de propios y extraños. Indudablemente, las presuntas capacidades embaucadoras de Pujol aumentan cuando uno sabe que l’Avi guarda un dossier con pifias reales o inventadas de uno.

Conclusión

Y bien, ¿qué tenemos ahora? Podemos dar gracias a Dios de que el resultado del referéndum escocés haya sido negativo. La matraca seguirá, desde luego; pero ya en tono menor. No quiero ni imaginar lo que hubiera ocurrido aquí si en las Highlands hubiera ganado el . Como sea, ahora la matraca es «no ens deixen votar». Junqueras ha salido del parapeto (hasta ahora todos los tortazos se los lleva Mas por ser el president nominal) para decir que «lo democrático es votar», intentando que el respetable confunda «democracia» con «elecciones». Oigan, que a mí también me gustaría que me dejaran votar si se afusila al señor Junqueras. O, por usar un símil menos cruento, me gustaría que el respetable pudiese votar si se eliminan las CC.AA. Según esa regla de tres, la participación del «pueblo» santificaría el resultado y así, habría que detener al señor Junqueras y pasarle por las armas. O eliminar efectivamente las CC.AA., puesto que así lo decidió el pueblo por mayoría (presumiblemente absoluta). Sería lo democrático, según el señor Junqueras. Pero, ¡ay! No me dejan. Mecachis…

Ducha escocesa

Será por el parentesco céltico –o no, vayan ustedes a saber–; pero me reconocerán ustedes que nuestro ínclito Gobierno es experto en esa forma de masaje llamada ducha escocesa: primero, una de agua hirviendo y luego otra de agua helada. E logo depende. Pero vayamos por partes, que diría Jack el Destripador.

The original Scotch shower

Durante varias semanas hemos estado atentos a lo que ocurría allá arriba en las Highlands. Los unos, por informarse de cómo llevaban la cosa del pulso al Estado; los menos, por identificarse con uno de los bandos. Una cosa me llamó la atención: en sus discusiones, tanto Alex Salmond como los políticos ingleses que se le enfrentaron mantuvieron un tono civilizado y un perfil bajo. Se discutieron razonadamente los pros y los contras, e incluso se acudió al argumento emocional de los artistas de una opinión y de otra, tanto por el sí como por el no. Finalmente, llegó el día de las votaciones. Una mayoría de escoceses entendió que perderían si se escindían de Gran Bretaña, aunque por poco margen: sólo un 55% lo entendió así. También fue interesante ver transformarse la chulería inicial de David Cameron en lacrimosa súplica final.

Por lo tanto, Scotland The Brave sigue formando parte del United Kingdom of Great Britain and Ireland. Por ahora, pues, San Jorge y San Andrés van de la mano. Sin embargo, no menos llamativo ha sido el precio. Es decir: el precio que tendrán que pagar los ingleses por haber permitido Mr. Cameron la celebración de ese referéndum. Por un lado y dado que ha perdido el referéndum, Mr. Salmond ha dimitido dignamente, como es de rigor en un político serio que ha perdido una apuesta. Sepan ustedes que, aparte de Dios, el whisky y el gobierno de Su Graciosa Majestad, no hay cosa más seria para un escocés que una apuesta. Y perderla es comprometerse a cumplir lo prometido, desde lo más frívolo hasta lo más importante.

A cambio de eso, los escoceses han ganado dos cosas: la primera, que a cambio de permanecer en el United Kingdom obtendrán unas cuantas competencias más y, posiblemente, más dinero. Lo cual, irónicamente, les acerca un poco más al nivel competencial del que dispone la Generalitat catalana. Y la segunda, el derecho a dar la barrila con el referéndum de secesión «hasta ganarlo». Poco importa que algunos scotchmen nada contentos con el resultado la intentaran liar parda provocando disturbios de diversa consideración. Para los pacíficos ése es el verdadero resultado. Y los ingleses empiezan a mirar de través a Mr. Cameron, pensando en que tendrán que rascarse el bolsillo y en cuánto les va a costar la chulería de su Premier. Con lo poco que les gusta…

Sine VOX

Por su interés recojo en mi blog este testimonio —con alguna pequeña corrección de estilo— de mi amiga Pilar, exmilitante de VOX. El lío que está montado en VOX es morrocotudo; pero por desgracia, viene a confirmar un axioma formulado por el profesor Alejandro Nieto: «Los partidos políticos españoles han nacido, por desgracia, con vocación de delincuentes y ánimo de pillaje». Y cabría añadir que algunos incluso antes de tocar cualquier migaja de poder.

 


 

He elegido esta imagen porque es lo que acabo de hacer con mi carnet de VOX.

Llevo días sin poner nada o casi nada de VOX. Y no lo he hecho porque uno de mis mayores defectos es no saber mentir. He pasado años cara al público y hasta puedo vender arena a un beduino, pero sólo si creo en lo que vendo.

Tras las elecciones europeas yo esperaba que nos reuniéramos, comentaríamos los fallos, arregláramos los errores y otra vez a luchar. Pues no: nos reunimos, comimos y aquí no ha pasado nada. Ni planes.

Yo en temporada de verano suelo tener mucho trabajo así que entraba poco y hablaba poco con los compañeros. Sólo alguna reunión en la zona para captar a gente nueva y poco más.

A mediados de Julio y gracias al palmero Santiago Nuevo, me entero que hay problemas en el CE. Intento ver qué pasa y hablo con González Quirós, que me asegura que sólo son ajustes entre ellos y que no pasa nada, que todo irá bien; pero me siguen llegando correos y comentarios de los amigos y compañeros y empiezo a enterarme de cosas que no me gustan nada. Así que en lugar de contar cosas por Facebook u otra red social, me voy a Vox Habla, una página habilitada para afiliados y empiezo a hacer preguntas, siempre dirigidas al CEN. Veo que hay muchas personas que preguntan y otras que explican y en sus explicaciones veo graves acusaciones contra el CEN pero los CEN permanecen callados como putas. Ya empiezo a notar que el que calla otorga; pero sigo preguntando, siempre con la esperanza que ellos vean que como afiliados, tenemos unos derechos y ellos unas obligaciones, que la guerra es una batalla campal y no una mera cuestión de ajustes como me dijo González Quirós. Vuelvo a llamar a González Quirós, que deja de contestar a las llamadas de los afiliados —no sólo las mías— y empiezan a salir los palmeros de Santiago Abascal insultando y mostrando una agresividad más propia de matones que de gente civilizada.

Las explicaciones que pedimos los afiliados son las siguientes:

1.- Las cuentas: al parecer y según dijo en la Sexta el señor Vidal Quadras, teníamos 1.000.000 € para la campaña. Sin embargo, a los afiliados de la calle no nos llegó ni agua: a algún enchufado sí, pero muy pocos. Al resto, nada. Esas cuentas no nos las dan porque son más negras que el fondo de una sima; pero no pueden ni maquillarlas porque lo han hecho tan mal que a la gran mayoría de afiliados nunca se le han cobrado las cuotas. Las cartas e información nos llegaban a unos sí y a otros no. Un desastre, vamos. Yo no contrato ni a uno solo de los que han trabajado en esa oficina aunque sean ellos los que me paguen por trabajar. Visto el trabajo que han hecho, fijo que causarían más pérdidas que ganancias. Eso sí, insultar se les da bien.

2.- Los resultados de la Asamblea del 27 de junio donde se aprueban sí o sí unas nefastas enmiendas que nos sitúan en la ultraderecha y que chocan de frente con el Manifiesto Fundacional, con lo que si te cargas el Manifiesto que nos unió a todos VOX ya no existe. Claro que igual cuando salgan las denuncias que se han puesto por la gran cantidad de irregularidades que se hicieron, VOX será obligado a anular todo lo hecho. Para que os hagáis una idea, en el Ministerio no le han admitido las nuevas enmiendas porque se contradicen entre ellas. Ésa es la capacidad del departamento jurídico.

Os preguntaréis qué ha pasado para este cambio. Pues muy fácil: ¡¡¡Poderoso es Don Dinero!!! Cuando nos hemos dado cuenta, en VOX está metido el SCD, o sea Mario Conde y su dinero y la promotora de esa dictatorial enmienda que se aprobó por cojones es la señora Trujillo, Presidenta del Valle de los Caídos. Si yo hubiera querido estar en la extrema derecha me habría afiliado a DN o a España 2000, porque al menos a los que conozco de esos partidos son más civilizados y menos agresivos que algunos de los que escriben en Vox Habla. Por cierto: la enmienda en cuestión la retiraron, pero siguen sin acatar los estatutos del Manifiesto Fundacional y actuando según los que han implantado por cojones desde que manda el dinero. No tengo nada contra el Valle de los Caídos; pero tampoco tengo nada contra la Iglesia y tampoco la quiero en política, cada cosa en su sitio.

Como comprenderéis, ni nos han dado los resultados de esa votación, ni están por la labor. Según ellos lo harán después de la farsa de la Asamblea del próximo 20 de septiembre; pero como yo les digo: «¿Votarías a un presidente de la comunidad de vecinos que te dice que no te da las cuentas hasta que le votes?».

Lo del proceso de candidatos ya ha sido la bomba. Cuando se presentó Manuel López-Linares sólo estaban él y Abascal. Su presentación fue tan buena y sus colaboradores tan competentes que de repente la cosa se puso fea. No sé qué pasaría; pero algunos de los que íbamos a apoyar a Manuel nos dimos cuenta de que algo pasaba y en 24 horas preparamos otra candidatura, en cuestión de horas se presenta Ludovico de forma tan cutre que a poco más escanea la servilleta de papel donde hizo la lista, no sé, igual hasta había quedado mejor VOX HABLA e intentamos presentarnos nosotros. A nosotros con 51 aval de los 50 que se necesitaban no nos dejan presentarnos. José Alberto Alonso Neira lo tiene recurrido; pero lo grave es Manuel López-Linares.

Manuel López-Linares es un triunfador: vive de su bufete de abogado y no necesita la política. Se presenta como idealista por defender el Manifiesto Fundacional y lo hace con una presentación impecable y con un equipo de gente competente y muy preparada. Éste es un hombre de mucho prestigio y de repente va al CEN, a pedir la documentación que como candidato le pertenece, como por ejemplo las listas de afiliados. Pero cuando sale de allí lo primero que hace es dar una rueda de prensa en la que dice que retira la candidatura. ¿Qué le pasó? No lo sé. Igual le dio el barrunto como al Cepa, pero no creo que a alguien de su prestigio le den ese tipo de barruntos.

Por lo demás, sin prisas: Abascal presenta su propuesta fuera de plazo y no pasa nada. Creo que lo hizo el día 12, cuando el 10 a las 12 de la noche era la fecha de presentación de candidatos. Lo de Ludovico ya fue la pera: no sé cómo lo haría cuando estaba en el SCD; pero lo coherente es presentarlo cuanto antes para que los afiliados tengan tiempo de leer comparar y decidir. Pues no: las votaciones a través de Internet empiezan el lunes 15 y él presenta el programa el 16 a las 19.30 de la tarde.

Ahí es donde hemos metido la pata muchos de nosotros. A mí me llamó una amiga para decirme que si quería entrar a votar que entrara YA porque el plazo se acababa a las 17 de la tarde del día 16 y cuando entre vi que así lo ponía pero cuando empezamos a criticar a Ludovico por su retraso, algunos como yo dijimos que vale que había muchas evidencias de que Abascal-Ludovico era la misma candidatura, pero que presentarla después de haberse cerrado el voto por Internet ya era demasiado descaro.

Esta vez los incompetentes de la oficina del CEN se anduvieron listos y cuando fuimos a hacer un recorte de imagen que lo demostrara, ya lo habían cambiado: ahora el fin de la votación es el día 19.

No sabemos qué ha pasado en el CEN. O algunos lo sabemos pero tenemos que callar. Ahora bien: una cosa es callar y otra seguir en un sitio donde la tan pregonada transparencia no existe, donde la democracia interna no existe y donde los principios que nos unieron, como la unidad de España, ya no son tan importantes sino negociables.

Hay más razones; pero tengo a los abogados que me ayudarían muy ocupados defendiéndose y denunciando acosos e ilegalidades, que con el tiempo que pasan entre juzgados y comisarías, sería muy cruel de mí parte cargarlos de más trabajo.

Ya no soy de VOX.

En resumen: parece que a algunos se les jodió el intento de vivir del cuento y el tener a gente honrada y decente haciendo el trabajo sucio que ellos no querían hacer. Poco les ha importado también dejar con el culo al aire a gente que no quería votar ni al «consexo» ni a Pablemos. Gente que esperaba en palmitas una tercera vía para que no hubiera que elegir forzosamente entre dos males: la misma tesitura que la de las generales de 2011. Curiosamente los dos partidos «moderados» que quedan están adscritos a la socialdemocracia. Para pensarlo.

Defender lo obvio

Hala. Ya está liada otra vez. Y todo porque al Mar-gallo morón se le ha ocurrido decir una obviedad: que dado que somos un Estado de Derecho —afirmación discutida y discutible—, se aplicará en todo caso la ley, toda la ley y nada más que la ley. Y que estando incluido en esa ley el artículo 155 de la Constitución, resulta éste aplicable, al menos en términos abstractos. Que se vaya a aplicar o no ya es otra cuestión. Pero dado que está en la misma Constitución, es un mecanismo de uso perfectamente legítimo por parte del Gobierno. Eso, sin contar con el rarísimo detalle de que sea el Ministro de Esteroides… digo, de Exteriores, el que se pronuncie, en vez de pronunciarse el de Interior, que además es de casa.

Más allá de los catastrofistas que hablan de que el efecto de la aplicación de ese precepto sería una especie de bomba nuclear, nos encontramos que el supuesto de hecho está perfectamente delimitado en el precepto. Así, se aplicará dicho artículo cuando:

  1. Una Comunidad Autónoma no cumpla las obligaciones que le imponen la Constitución y las leyes.
    1. O actúe de forma que atente gravemente contra el interés general de España.

En Cataluña, eventualmente, se dan los dos. Pues, en primer lugar, no cumplen las obligaciones que le imponen la Constitución y las leyes al incumplir las sentencias de los Tribunales en materia educativa e incluso dar instrucciones para que éstas se cumplan de forma oblicua y torticera. Y en segundo lugar, si mantener un proceso cuyo fin no es otro que la secesión del territorio nacional (por no hablar de futuras anexiones territoriales) no es «atentar contra el interés general de España», un servidor de ustedes ya no sabe qué va a serlo.

Sin embargo, lo interesante han sido las reacciones de las diversas fuerzas políticas. Los nacionalistas de ERC han sido los primeros en saltar como si les hubieran pinchado. Alfred Bosch y su comparsa poco menos que han dicho que «cómo se atreve a cuestionar el procés» y dando por sentado que después del 9 de noviembre Mariano mandaría a los tanques a pasearse por la Diagonal. Sin olvidar que si tal ocurriera y que si se suspendiera la autonomía catalana, él, Alfred Bosch, «seguiría defendiendo valientemente la independència de Cataluña»… desde Perpignan, a donde habría llegado a escape. Y lo mismo otros como él. Vamos, es que me da la risa oír a Bosch y demás comparsas perorar sobre la «democràcia» en una región en que ésta está desaparecida desde hace 34 años, de los cuales 8 les pertenecen a ellos por derecho propio.

En el socialismo oficial, como es de rigueur en estos tiempos, no hay una única posición. El secretario nacional, Sánchezstein, pretende aplicar la receta zapatera de «diálogo y talante», como si cupiera dialogar con unas personas que ya han dejado claro que los argumentos, por muy buenos que sean, se la repampinflan. Es decir, una receta zapatera destinada a fracasar por no meterse con el fondo de la cuestión —y por no ensuciarse las manos—. Quien sí se mete en harina, en cambio, es la versión oronda de François Hollande, que atiende por Miquel Iceta. Naturalmente, a favor del procés. Desactivado el tibio Pere Navarro, el PSC se echa en brazos del procés con la idea tal vez de estar en los dos bandos al mismo tiempo. Si ganan los secesionistas, resultará que el PSC «siempre apoyó el procés». Si no ganan, «nosotros seguimos formando parte del proyecto socialista nacional».

A los demás partidos, salvo a CiU que ya tienen bastantes problemas ellos solos, les basta con mencionar a Franco (lo de los tanques ya se lo ha pisado Bosch) y el recuerdo de una «dictadura» que muchos de ellos no tienen edad siquiera para haberla vivido y comprendido.

Ah, pero falta uno, dirán ustedes. Pues sí. El PP. El partido que ahora mismo está en el gobierno, si nos atenemos a la fictio iuris que presupone que el PP puede hacer algo sin el concurso por lo menos del principal partido de la oposición. Que no puede, ciertamente, pues desde 2008 está haciendo manitas con éste. ¿Y qué opina Mariano de todo este embrollo? De entrada es difícil saberlo porque, como gallego en ejercicio que es, non se sabe si sube ou si baixa, si ven ou si vai. Ha repetido por activa y por pasiva que «no habrá consulta»; pero, ¿quién le cree después de abandonar la última promesa electoral relativa a la derogación de la ley del aborto, siquiera fuera para volver a la de 1985? Vayan ustedes a saber qué es lo que habrán acordado en la logia que él deberá llevar a exacto cumplimiento.

Otra cosa que me extraña, para terminar: que no hayan protestado los Senadores, Senadoras y Senadoros porque a Margallo le diera por mencionar el único precepto constitucional que les haría trabajar de verdad y justificar su sueldo

De la corrupción al odio

Aguador:

El odio no nace con uno. El odio se aprende y luego se mantiene cultivándolo en cualquier circunstancia u ocasión.

Originalmente publicado en amaneciendodespierta:

Hace tiempo que no escribo en el blog; lo tengo un poco abandonado y he de reconocer que no ha sido por falta de tiempo. Cuando hace dos años me animé a escribir fue porque me gustaba tratar de temas actualidad, aquellos en los que puedo mojarme o dar mi opinión. Sin embargo, de un tiempo a esta parte la realidad ha conseguido “cansarme”: ver o escuchar los informativos y tertulias, leer los periódicos o adentrarme en redes sociales como Twitter o Facebook, y constatar nada ha cambiado en este tiempo, me hastía. Tengo la sensación de vivir permanentemente en un día de la marmota interminable: se sigue criticando a diario la corrupción (pero parece que sólo escandaliza la de “los otros” y no la de aquellos con los que simpatizamos, como así debiera de ser), las mentiras y las tergiversaciones de la realidad cohabitan con nosotros, la gran mayoría…

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Vagi a la merda!

Me da vergüenza, como catalán, oír a una soberbia Marta Ferrusola decir esas palabras a una periodista que simplemente hacía su trabajo. Son el resumen y compendio de la actitud de la casta política (no sólo pero también) catalana a quienes les hacen preguntas pertinentes e incómodas.

Que la mujer de l’Avi es peor que él es algo que se sabe en Cataluña por lo menos desde los llamados Fets del Palau. Se refieren éstos concretamente al reparto en 1958 de unas octavillas por la causa nacionalista durante un concierto en el Palau de la Música Catalana en Barcelona, que supusieron el encarcelamiento del futuro Gens Honorable y paralelamente el inicio de su carrera política. Carrera que cerraba su círculo con la confessió hace dos semanas de que durante 34 años había estado robando á tout plein a los españoles y, dentro de éstos, a los catalanes. Es decir, que no era Espanya quien «robaba a los catalanes», sino la élite extractiva catalana.

Insistiremos lo que haga falta en este detalle: si las cosas en Cataluña (y en Madrit) han llegado hasta donde han llegado es porque se les ha permitido. Y se ha intentado tapar la boca a quienes contaban lo que pasaba, cuando no ignorarles o reírse de ellos y permitir que la élite extractiva catalana los persiguiera con saña hasta el punto de obligarles a hacer las maletas.

El vagi a la merda de la mujercita del Gens Honorable expresa hasta qué punto la familia Pujol se creía por encima del bien y del mal. Es decir: ¿cómo te atreves, gusano inmundo, a pedirme cuentas de lo que hago con el dinero del que ilegalmente me apropio? Es el plano propio de una dictadura con elecciones, esas elecciones que forman parte del teatrillo institucional. Pero no se crean ustedes que eso es un fet diferencial de Cataluña: ocurre en todas las regiones batuecas. A la que una familia política (y no me refiero a los partidos, sino a las capillitas o covachuelas que se forman al abrigo de éstos) ocupa el poder más de la cuenta, todos sus miembros empiezan a mostrar síntomas vampíricos: en especial, son refractarios a la luz y a los taquígrafos.

Ésta Marta Ferrusola, que podría pasar perfectamente como una mamma della mafia es la misma a la que casi le dio un cobriment cuando José Montilla, «inmigrante» andaluz, cordobés de apellido cordobés y simple bachiller, accedió a la presidencia de la Generalitat catalana. Pero nadie se atreve todavía a llamarla racista, así como a otros nos han llamado eso y de todo menos bonitos. Por mor del asqueroso consenso socialdemócrata, el nacionalismo tiene bula y puede ser todo lo racista que quiera porque «sólo actúa en su territorio». Y es la misma también que controlaba («s’ha de fer país i donar exemple») el negocio de las rosas delMaresme, algo que tanto Montoro como la justicia deberían investigar y a fondo.

Para no hacer el cuento más largo, la que se’n ha d’anar a la merda es ella. Pero no sólo ella. Con ella deben irse todos los que al abrigo del corrupto metieron la mano en el saco o se beneficiaron de las migajas. Que podrían ser muchos más de los que salen ahora. A lo mejor incluso los presuntos “opositores” nos tienen algo que contar. Centrar el foco en la cúspide de la pirámide de la corrupción es un recurso muy socorrido, sabiendo además dos cosas: primera, que no va a ir a la cárcel; y segunda, que no va a tener que devolver más que una pequeña parte de lo que ha robado. Tot queda a casa. Ya saben. Y ustedes y yo, mientras ellos se lo guisan y se lo comen, amb un pam de nassos.

Pablo Iglesias y la memoria histriónica: La 2ª Guerra Mundial para caperucitas

Aguador:

Brutal Santiago González. No recomendable para poteros.

Originalmente publicado en El blog de Santiago González:

Fernando Navarro y Santiago González

Firma MolotovHoy, 1 de septiembre se cumplen 75 años del comienzo de la segunda guerra mundial. Los hechos, descritos sucintamente, se sucedieron así: El 31 de agosto, un grupo de alemanes que vestían uniformes polacos atacaron una emisora de radio alemana en la Baja Silesia. Era la señal. Al día siguiente a las 4:40 la Luftwaffe bombardea y destruye la localidad de Wielun. Casi inmediatamente el crucero Schleswig Holstein bombardea Danzig. A las 8 de la mañana, los tanques de la Wehrmacht invaden el corredor de Polonia y llegan hasta Danzig.

Esto sucedió ocho días después de que los enviados de Hitler y Stalin, Joachim von Ribbentrop y Viacheslav M. Molotov, firmaran “un pacto de no agresión”, que llevaba dentro un acuerdo para repartirse Polonia, Rumanía, los países bálticos y Finlandia (23 de agosto). Tras la invasión de Polonia, el 3 de septiembre, Francia y el Reino…

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Ni pa ti ni pa mí

A cuadros me he quedado al oír lo que les voy a contar a ustedes. Resulta que después de tantos dimes y diretes, de tantas manifestaciones y consignas que se han soltado, nos han dejado con un palmo de narices. El asunto es el petróleo canario, cómo no, y su extracción. En Canarias, por lo que uno sabe, ha habido manifestaciones de todo tipo que incidían en el «grave impacto ecológico que iban a suponer las perforaciones» y otros argumentos ecolojetas del mismo jaez. Lo curioso es que las prospecciones se van a llevar a cabo, con o sin ecolojetas.

De tal manera se ha liado la troca que al final resulta que el interés de los que se oponían a las prospecciones era, sencillamente, que no extrajera el petróleo una empresa española. A saber, Repsol, que es nuestra petrolera nacional. Eso era lo importante para el bergante de Paulino Rivero, que hincha pecho ahora con las «negociaciones entre Canarias y España» (parece que Artur Mas ha creado escuela). Lo extraño es que el señor Rivero sí defendía en 2011 las prospecciones y no sabemos muy bien qué es lo que le ha hecho cambiar de opinión. Conociendo a la fauna política batueca, ese cambio se ha podido deber a dos motivos: el trozo de pastel que le hubiera correspondido si las permitía o el hecho de que su paisano y rival político el ministro Soria estuvo siempre a favor de ellas.

Pues ahí va el caso. Es una pena que no pueda ofrecerles testimonio gráfico. Pero según un testigo ocular residente en Las Palmas, hace algún tiempo que se han levantado plataformas petrolíferas frente a las costas de esas islas. Al acercarse ese testigo un poco más, descubrió que en esas plataformas rezaban unos caracteres en chino. Si eso es cierto —y no tengo por qué dudar de lo que vio esa persona—, eso puede significar dos cosas: primera, que las plataformas petrolíferas están siendo construidas por una empresa china; y segunda, que la empresa que las construye es la que va a aprovechar esos recursos naturales que no podía aprovechar Repsol «por ser española».

Supuesto lo anterior —remarco lo de «supuesto»—, ¿a qué nos lleva eso? En mi caso, me lleva a pensar que, según la costumbre batueca, al final un entramado de intereses económicos personales y empresariales, unidos a las rencillas entre políticos locales elevados a diversos grados de poder político, habrían sido aprovechados por esa empresa para, según expresión consagrada, llevarse el gato al agua. Siendo la conclusión que los batuecos nos quedamos a verlas venir respecto de un recurso natural que es nuestro.

¿Quién piensa en España? Al carajo. En tanto en cuanto me des lo que es mío, dejaremos de discutir el conceto con el objeto de dejar de discutirlo. Y aquí paz y después gloria. Y mucho petróleo… para otras manos.

Barullo nacional 2

Voces clamantes

Sigo contándoles mis impresiones sobre el barullo nacional veraniego. Con todo, lo más representativo del barullo nacional veraniego ha ocurrido en dos de los partidos que aspiran a la regeneración política, que ya parece un mantra comercial. Pero vayamos por partes, que diría Jack el Destripador.

El más representativo ha sido el pitote que se ha armado en VOX. Partido que, de haberse desarrollado en condiciones normales hubiera supuesto una seria amenaza para el consexo socialdemócrata establecido entre PP-PSOE y sus adherencias comunistas y nacionalistas. Sería un buen candidato a ocupar el espacio vacío que el PP ha ido dejando por su «viraje a la socialdemocracia de centro». Recogían el hartazgo de muchos votantes de la derecha tradicional ante la pérdida de peso de los principios en el PP-de-Mariano, a pesar de los esfuerzos ímprobos de los tamagotchis peperos en señalarlos como unos «resentidos» y en »exigir que devolvieran el dinero» y otras tonterías diversas.

El 25 de mayo señaló el pistoletazo de salida para que los ánimos se fueran enconando. Los decepcionantes resultados electorales en las europeas deberían haber servido para que se sentaran todos a analizar conjuntamente las causas del descalabro y tomar las correspondientes medidas. En vez de eso, faltó autocrítica oficial (de forma no oficial sí hubo militantes que dejaron constancia de su propio análisis) y empezaron a surgir dos facciones que, poco a poco y modo iberico, no tardaron en enseñarse los dientes. Durante el verano los navajazos han volado como los misiles de Hamás a objetivos israelíes.

El que quiera abonarse a las teorías conspirativas tiene espacio, desde luego: desde «elementos del CNI infiltrados» hasta «elementos leales al PP que siembran cizaña y perjudican con sus actos a la imagen corporativa del partido»… pasando por «elementos de SCD que intentan fagocitar el Partido», o mezcla y/o combinación de todos ellos. Entre «negociaciones», «maniobras orquestales en la oscuridad» y otros sucedidos (ciertas cosillas que afectan a González Quirós, entre otras) la cosa, como diría Almudena Negro, está «entretenidísima»… si bien para aquellos que hemos manifestado agrado en la posibilidad de votarles es un espectáculo lamentable que a estas alturas no hayan dejado de volar los cuchillos, como si en una Nacht der langen Messer de todo un mes se tratara. Un totum revolutum que ya se ha cobrado la primera víctima: Cristina Seguí… que ya no sigue en el CEN.

Así, pues, ese partido está dividido extraoficialmente en dos: los oficialistas, que quieren modificar los Estatutos provisionales en un determinado sentido, y los voxistas, que quieren elevarlos el próximo día 20 de septiembre a definitivos, puesto que entienden que son más democráticos que la modificación que pretenden los oficialistas. Sería conveniente que ese congreso tuviera un efecto limpiador, porque en otro caso ya pueden despedirse de las elecciones municipales, que es donde en España se juega el poder de verdad. Y de las otras, no digamos.

El partido de Rosa Díez

Dejamos las espadas en alto en VOX y nos vamos al cotarro magenta. En el cotarro magenta uno se representa mentalmente a Rosa Díez e inmediatamente surge la asociación con la Reina Roja, ese personaje de Alicia en el país de las maravillas que pretendía cortarle la cabeza a todo el mundo. Porque, para empezar, a la Divina le gusta que la gente no piense. Y se ha rodeado de gente que es de su misma opinión, hasta el punto de que el partido no debería llamarse como se llama, sino «Unión, Progreso y Rosa Díez». La prueba sería el hecho de que hay más ex-afiliados de UPyD que afiliados a esa formación. Empiezas a usar la cabeza, a decir cosas sensatas y, en la mejor tradición sectaria, ¡zas!: Rosa te la corta. Que digamos que ocurre en todos los partidos de cierto fuste; pero queda más feo en un partido una de cuyas señas de identidad es —era— la regeneración política.

Hablando de cosas sensatas, sensato es lo que en UPyD va corriendo desde hace meses: la colaboración, en diverso grado según las propuestas, con Ciutadans. UPyD comparte con C’s espacio electoral y no pocos puntos de programa. Y sin embargo, mentarle eso a la Divina es, como dicen en Andalucía, «mentar la bicha». No quiere ni oír hablar de ello, con un énfasis parecido al que en la Iglesia se pone en el rechazo al sacerdocio femenino. El último en recoger esa inquietud ha sido Francisco Sosa Wagner, eurodiputado magenta y catedrático de Derecho Administrativo. Remarco lo segundo para señalar que no es un militante sin más, sino un señor con el suficiente conocimiento para saber de qué habla cuando habla.

¿Reacción del partido ante esta propuesta? As usual, los escuderos de Rosa Díez han salido en tromba contra él —ser reina es lo que tiene: tienes muchos escuderos que se dejan partir la cara por ti—. Como no podía ser de otra forma, Irene Lozano, diputada nacional, le mandó una carta que debería unirse a los anales del libelo político en la región más baja y Carlos Martínez Gorriarán, a tuitazos, se han tirado a la yugular del profesor. Nuevo y lamentable espectáculo, que desluce y mucho la “D” de sus siglas. A un batueco de a pie como un servidor de ustedes no le queda claro si el error de Sosa Wagner fue «mentar la bicha» o, además de mentarla, hacerlo «en público», que diría La Reme, aquel personaje del Mississipi de Pepe Navarro.

Lo más gracioso ha sido la elegante réplica de la formación naranja: «están esperanzados con la posibilidad de que se debata». A la Divina le sentaría como una patada, sabiendo como sabe que tanto dentro como fuera de su partido muchos aplaudirían ese pacto. Los de fuera, obviamente, eliminando de la ecuación a Rosa Díez y a sus mariachis. Como dijo Lenin, «si no eres parte de la solución eres parte del problema». Y Rosa Díez, conocida por su habilidad en el manejo de la aguja de marear, trata de transitar de su condición de problema a la de solución. Pero lo tiene complicado, porque el problema que tiene es éste, en realidad: creer que «es la única Superstar». Y al paso que va la cosa, ut supra diximus, el partido de los ex-afiliados a UPyD tendrá más afiliados que el partido de Rosa Díez.

Barullo nacional 1

Si creían ustedes que con el veranillo de San Martín íbamos a poder descansar de la cosa nacional, van ustedes más que dados. Este verano, que climatológicamente no ha sido verano, ha sido pródigo en cambio en hechos que nos han sobresaltado las vacaciones en algún momento. Centrándonos solamente en lo de aquí, resulta que prácticamente no ha habido partido político que, por sí o por alusiones no haya tenido presencia en el panorama nacional. Curiosamente el único que se ha salvado un poco ha sido el PP, si bien a través de las actuaciones gubernamentales podemos incluirlo en ese barullo.

    Empezando más o menos cronológicamente, tenemos al PSOE, del que definitivamente podemos decir que se le han caído las letras O y E. Constatación que acentúa la inanidad de su discurso actual, cuyas ideas más sólidas son dos: «cómo conseguir el poder» y «cómo retenerlo una vez conseguido». Pedro Sánchez, el recién elegido Secretario provisional de la cosa, está pasando de ser Pedrito Guapo a ser el monstruo de Sánchezstein. ¿Por qué? Por una curioso encadenamiento. Verán: Sánchez, que sin el apoyo de la poderosa Federación Socialista Andaluza, sería hoy una cara bonita y nada más, resulta que está agarrado por donde no suena por Susana Díaz. Poco importa lo que dijera en primarias y poco después, en que se «comportaba como un futuro presidente». La cosa pudo haber ido telefónicamente así:

—Hola, Pedro.
—Hola, Susana. ¿Qué te cuentas?
—No mucho. ¿Qué tal te sienta la Secretaría General? ¿Estás cómodo?
—Bueno… —Sánchez se esponja—. Tengo grandes proyectos para el Partido. Quiero que el PSOE se vuelva a convertir en referente de la política nacional. Quiero que los socialistas se sientan orgullosos de serlo. Y para eso he decidido que hay que limpiar el nombre del Partido. Que hay que hacer limpieza y…
—Epera, ¿cómo dise? —le corta en seco Susana Díaz.
—Sí… ehhh… —Sánchez se azora un poco por el corte—. Hay que acabar con eso de los EREs porque va a resultarnos una sangría de votos de narices. Es mala imagen para el Partido y…
Susana Díaz inspira profunda y fuertemente, aparentando calma.
—Un momento, quiyo. Amoavé lo que tá diciendo. ¿Acabar con los EREs? Ehto no lo sabe naide, pero como hagamos limpieza con lo de los EREs y los cursos de formación en el PSOE no quedará nadie que te apoye. Los pondrán a todos caminito de Jeré, porque la jaca galopa y corta el viento que é un primó. Hasta a mí me podrían poner caminito de Jeré porque mi marío empieza a salir también en los papeles. O sea, que tú no vá a tocá er tema si quiere seguir de Secretario. ¿T’ha enterao?
Al otro lado del hilo telefónico, Susana Díaz puede percibir la cara de soufflé aplastado que se le ha puesto a Pedrito Guapo.
—¿Pero cómo me haces esto, Susana? —intenta quejarse Sánchez— Si precisamente eso era el punto principal de mi campaña y quería recuperarlo para las elecciones generales y…
Susana Díaz empieza a ponerse nerviosa.
Quiyo, ¿los de Mojácar soi todo asín de cortitos? Que no puede tocar ese tema. Que como lo toque, vamo a hacer tó la romería de la reja en Alhaurín el Grande. Y tú delante con el cirio.
Gran suspiro de resignación desde Madrid.
—Está bien, Susana. Te debo el puesto y vamos a hacer las cosas a tu manera, aunque no me gusta, ¿eh?, no me gusta.
—Me da iguá si te guhta o no ─se impacienta Susana Díaz─. Yo también me debo a mi hente. Y te ví a decí argo má, mi arma. A los paraos les da iguá que les hayan robao er dinero y la diznidá. Que les den. Y a lo andaluce y andaluza tú le pone dó partío de fúrbo der Beti y er Sevilla y un programa de copla y se les han orvidao el orgullo, la rabia y er Jezú der Gran Podé. Y si ademá de lo que se roba tú deha una partida pa paguita, bufanda y otra gabela, tós contentos.
Ante una exposición tan abrumadora de dominio de realpolitik, Pedro Sánchez termina reconociendo a la maestra que tiene en Sevilla.
—Tienes razón, Susana. Haremos como dices. Eres toda una maestra en estas lides —dice Sánchez, con sorna—.
Quiyo, aprendí de lo mejore: Chaves, Griñán, Zarríah
—¿Pero ésos no están ya caminito de Jeré, o sea, del Supremo?
Susana Díaz suelta una carcajada.
—Mira que ere arma de cántaro, Pedro. Cúshame. Lo delito por lo que quieren jurgá a esos tres compañeros han prescrito en su mayor parte. ¿Y quién cree tú que le espera en Madrí? Nuestro amigo Conde-Pumpido. Para cuando lleguen ar juisio orá ya habrá precrito tó er paquete. Así que no leh pasará ná: una semana de pena de telediario y yahtá. Y cuidao que la otra parte tenga que pagá la costa der juisio —Susana Díaz se vuelve a reír con ganas—.
Pedro Sánchez sigue con los ojos como platos.
—¿Y Moreno Bonilla? ¿No te va a dar problemas?
—¿Juan Manué? Ná, hombre. Me llevo muy bien con él. Que sí, que tá en la oposisión. Pero cada vez que hay una cueztión no agendamo una comía y lo solucionamo como lo bueno amigo que somo.
—Veo que lo tienes todo atado y bien atado. Me rindo, mujer. No se hable más: los EREs desaparecerán de mi discurso y asunto terminado.
—Ea, asín me gusta. Tó obediente er niño.
—A quién tiene razón hay que dársela, Susana. Bueno, cuelgo ya que voy a empezar a poner en práctica lo que hemos dicho.
—Bien disho. Sigue asín y en octubre tú va a ser Secretario nasioná.
—Gracias, Susana. Hasta luego. Saludos a los compañeros y compañeras.
—De tu parte, Pedro. Con Dió.

El tema es que, con todos estos manejos, Susana Díaz da la impresión de ser la administrativa que los jefes han dejado a cargo de la tienda mientras ellos están ocupados en otros y altos menesteres… porque a ella también la tienen agarrada por donde no suena. A pesar de que ella tiene sus propios planes y aún no haya soltado mucha prenda acerca de ellos. Política batueca. Nivel excelso.