Sainete en Ferraz

Bien, pues ya ha terminado el sainete de Ferraz, subtitulado «Il bello, il brutto, il cattivo» (o si quieren, «el guapo, el feo y el malo»). Ha habido en Ferraz un proceso, que han llamado de «primarias», al que se han presentado tres candidatos nada menos. Cuesta creer que con lo maltrecho que anda ese partido a nivel general haya tres personas que quieran dirigir el cotarro socialista.

Las primarias

Como en todo, aquí hay truco: por lo menos dos de los candidatos eran «oficialistas»: Sánchez iba de la mano de Susana Díaz, la apparatchik andaluza a la que una deslenguada sindicalista acaba de llamar «fea» (tiene coj… la cosa, oigan); y Madina estaba apadrinado por Rubalcaba, hoy oficialmente retirado de la contienda política. Del señor Fernández Tapias no sabemos gran cosa, salvo que proviene de la hoy ignorada corriente Izquierda Socialista, es profesor universitario y, pese a declararse católico, votó a favor del aborto de ley de Bibiana Aído.

Il bello, il brutto, il cattivo. Ma chi è chi?

Es bien sabido que en nuestras Batuecas quien tiene padrinos se bautiza; y quien no, se queda moro. Pues bien, atendidos los resultados de las primarias, que han ocupado días y días la «atención informativa» —bien lubricada, suponemos—, resulta que tenemos dos bautizados y un moro: Sánchez y Madina de un lado y Fernández Tapias del otro. También es importante reseñar que la participación en las primarias ha sido medianeja: apenas el 68,74% del censo. Para un cargo tan importante como el de Secretario General, qué menos que un 85% del censo, ¿verdad?

El ganador

El ganador, naturalmente, ha sido el guapo. Los criterios electorales batuecos no han cambiado después de 40 años de democracia. Ayer votaban las señoras a Suárez con un suspiro: «¡Es que es tan guapo…!»; y eso mismo ha servido 35 años después para que un desconocido como Pedro Sánchez se llevara el gato al agua principalmente frente a Madina (el tercero en discordia era un colau). Ha bastado el generoso apoyo de la «faraona del Guadalquivir» para que la estrella del desconocido se disparara como un cohete. Hay que añadir en su favor otro detalle: aunque se dedica a la política, ha tenido vida fuera de ella, algo de lo que Madina, apparatchik, y Pérez Tapias, funcionario, no pueden presumir.

El panorama

Un análisis más pausado revela que Sánchez no está sentado en una poltrona, sino sobre un volcán. Como dijera cínicamente —si no recuerdo mal— Bettino Craxi, «el poder desgasta. Sobre todo, a quien no lo tiene». El PSOE es ahora mismo un magma. La única federación que realmente puede influir en el devenir del partido es la andaluza, que está más o menos unida y en el poder, con permiso de la juez Alaya. El resto se debate entre la inanidad (caso vasco o castellano-manchego) o las peleas internas (caso castellano-leonés).

Mención aparte merece el caso catalán: no se sabe muy bien qué es lo que quieren. No sabemos si lo que proponen es una excusa para echarse en brazos del soberanismo, al estilo de Diego López Garrido, que pasó de IU al PSOE a través de un partido-puente llamado «Partido Democrático de la Nueva Izquierda» (estrategia que también utilizó Àngel Colom, por cierto, en su paso de ERC a CiU), o es que realmente se creen lo de esa tertia via federalista que proponen. Tertia via que es algo así como «estar sin estar» o el «vivir sin vivir en uno mismo» de Santa Teresa. Lo que básicamente se resume en «queremos seguir aflojando el vínculo con España, pero no del todo para seguir recibiendo dinero del resto de España, ja-ja-ja, qué risa». Iceta se mueve como pez en el agua por esos océanos de la indefinición; aunque eso va en perjuicio de su número de electores, por si no se ha enterado.

La primera gran pifia del personaje, no obstante, se ha perpetrado en Bruselas, no aquí. Ordenar a sus diputados que votaran contra el candidato a Presidente de la Comisión previamente pactado entre todos los socialistas europeos no ha sido un detalle de respeto al dicho pacta sunt servanda. No dice mucho o prácticamente nada de la presunta «democracia interna» del partido. Y además, deja a esos diputados en una posición incómoda, pues ni sus propios pueden fiarse de ellos. Con todo, sonrojantes son también las referencias a la «disciplina de partido» esgrimida por algunos para justificar esa ruptura. Referencias que nacen, por supuesto, de una interpretación elástica del «no sometimiento a mandato imperativo» que supuestamente protege a cualquier clase de parlamentario y que es una de las grandes mentiras del sistema.

La pregunta

Así como en un post anterior nos preguntábamos «qué vende Pablemos», aquí nos cumple preguntarnos «qué vende Pedro Sánchez». Y, habida cuenta de lo que empujan los chicos de Pablemos, que van de «izquierda auténtica», si lo que vende Pedro Sánchez es más atractivo que lo de Pablemos. En un primer momento se apuntó a la «Nación discutida y discutible» de ZP, pero alguien debió decirle que por ahí no iba bien. El recuerdo de ZP y de sus desastres es todavía muy vivo tanto en el PSOE como en la sociedad y una reedición no era vendible. Ahora vende la tertia via catalana, es decir, el federalismo del «vivir sin vivir en mí» de Iceta y reírle las gracias a Mas y al resto de soberanistas. Construcción política que a lo mejor vende en Cataluña, pero que no se entenderá en el resto de España. Y que se leerá correctamente como: «El PSOE tiene un discurso a medida de cada región y no el mismo discurso en todas».

Hoy por hoy, más allá de ideologías periclitadas por la demostración clara de que en la práctica no funcionan, lo único que cohesiona a los partidos es el pegamento del poder. Echaremos mano esta vez de Humpty-Dumpty, el huevo aliciano que se pegó un guarrazo tal que «ni todos los hombres del Rey ni todos los caballos del Rey pudieron recomponer». Este personaje dijo algo que es absolutamente aplicable en política: local, regional, autonómica o Realpolitik: «La cuestión es quién tiene el poder… y nada más». A eso se apuntan todos. En el PSOE y fuera de él.

de Aguador Publicado en PSOE

¿Quién teme a Carrillo II?

Capilla “infrautilizada”. Ya.

Qué oportuno ha sido, señores, el intento de cierre de la capilla de la Facultad de Geografía e Historia de la Complutense. Toda una alegoría de lo que ocurre en una de las Universidades otrora más señeras de España. Se extrañarán ustedes de que utilice la palabra «oportuno». Pues sí: ha sido oportuno porque aquí se han retratado muchos, tanto por acción como por omisión.

Personajes

El primero de todos, naturalmente, Carrillo II, digno hijo de su padre. Desde las zahúrdas del infierno Carrillo I estimará que su vástago es un honroso sucesor. Y no solamente porque pretenda lo que pretende, sino por la alevosía, premeditación y nocturnidad con que lo pretende. Pretendía cerrar la susodicha capilla en vacaciones, que es cuando los políticos cometen sus fechorías (acuérdense de esa fechoría king size llamada Ley Orgánica del Poder Judicial, perpetrada un 6 de agosto): hace un calor del carajo, la gente está en la playa y a la vuelta de septiembre se iba a encontrar con el hecho consumado.

Después, el Decano de la Facultad, que no se sabe muy bien si actúa motu proprio o por orden superior. Tanto en un caso como en el otro, debería darle vergüenza de intentar algo así por orden superior: es señal de falta de autoridad, incapacidad para gobernar su área y de dependencia absoluta de otro, que es el verdadero macho alfa. El Decano, al parecer, es el macho alfalfa de esta mala película de serie B.

Pese a todos los esfuerzos y a que la subsistencia de la capilla pende de un hilo, los estudiantes se han movilizado y por de pronto ni al Decanato ni al Rectorado les ha sido posible cerrarla del todo, aunque han cambiado la cerradura (nuevamente con alevosía y nocturnidad) de la misma, de forma que no se puede ni entrar ni salir. Así está planteado el conflicto. Más aún, teniendo en cuenta que el Rector ha ofrecido un espacio sustitutivo para la capilla que resulta completamente impracticable.

Al resto de personajes, por desgracia, ni están ni se les espera. Y menos que a ninguno, al ministro Wert, de quien se cree que tiene un pie fuera del Ministerio y cuyo destino sería la Universidad. No le interesa remover la cuestión porque cualquier intento de corrección de errores sería interpretado correctamente como un gesto poco amistoso: «¿Tú nos has quitado el cortijo y la bicoca y ahora quieres ser de los nuestros? Anda ya». Y, claro, siguiendo el axioma marianista de que «uno está en política para hacer amigos», no iba el futuro exministro a hacer amigos antes de llegar a su nuevo destino. Siendo, por desgracia, el único que podría arreglar las cosas promoviendo las modificaciones legales convenientes —al carajo el pataleo de la izquierda, que ya lleva demasiado tiempo desgraciando generaciones en la poltrona universitaria—. Que para eso se les dio una mayoría absoluta, oigan.

El verdadero problema

El verdadero problema —por encima de cualquier otra consideración— es que el Rector no responde en realidad ante nadie. No, desde luego, si tiene agarrado a los claustrales por donde no suena. Claustrales que, según la legislación vigente, son los únicos que podrían descabalgarle de su poltrona. Carrillo II puede hacer en «su» Universidad lo que le dé la puñetera gana, pues nadie se lo va a afear.

¿Dónde está el misterio?, se preguntarán ustedes. Pues en la cacareada autonomía universitaria, ésa que permite que un Rector impida el paso a la policía aun tratándose de que ésta haga su trabajo. Así, pues, Carrillo II permite la entrada en el recinto universitario a delincuentes que se dedican a amedrentar, ya sea de forma verbal o física a quienes se han significado por expresar públicamente su fe católica o incluso a asociaciones de estudiantes en el mismo sentido. Y por el artículo cinco (por el culo de la hinco), veta la entrada a las fuerzas del orden que, avisadas y comparecidas, intentan detener a esos gamberros apadrinados.

Y luego está la verdad de la verdad, el perquè de tot plegat, que diría Quim Monzó. La Complutense se cae a cachos debido a una gestión pésima, no solamente por parte de su rector actual, sino por el antecesor de éste, el rector Berz… osa, al que ya descubrieron unos cuantos agujeros tras una auditoría externa. Los nacionalistas se envuelven en su bandera… y rectores impresentables como Carrillo II se envuelven en su anticatolicismo. Entre paréntesis: no se dejen engañar por sus autoproclamaciones de laicismo o ateísmo. En primer lugar, porque «laicos» somos todos los que no hemos recibido el sacramento del Orden sacerdotal, no los que no creen, que son ateos, sin más. Y en segundo lugar, porque un servidor ha conocido ateos mucho más respetuosos que esta patulea a la que Carrillo II dice representar. Sin ir más lejos, en la «laica» Francia, la Universidad de la Sorbona mantiene una capilla para que aquellos que lo deseen puedan usar de ella como lugar de culto católico. Naturalmente, Spain is different. En la Europa civilizada el que no es católico simplemente no va a la iglesia. Aquí no: los trogloditas disfrazados de anticatólicos imponen (sí, imponen) el cierre de las iglesias. El siguiente paso será perseguir a los católicos como hacen ya en los países musulmanes estrictos.

Otras derivaciones

Carrillo II intenta impedir que se celebre un culto en, lo hemos dicho antes, «su» Universidad. Sus excusas, entre peregrinas y estúpidas, no son sino la cortina de humo tras las que se esconde la violación flagrante de un derecho fundamental, protegido por el artículo 16 de la Constitución, el cual menciona la aconfesionalidad. Vocablo que algunos confunden interesada y falsariamente con ateísmo. Lo que la aconfesionalidad significa es que el Estado no impone ninguna religión, como ocurriría en el caso musulmán —que es confesional, y cómo—. Y que, por tanto, todas estarían permitidas, salvados los requisitos de respeto al orden público. De esa aconfesionalidad deriva, por tanto, la protección a los cultos religiosos. Lo que pretende Carrillo II es, pues, constitutivo de delito. Concretamente, el del art. 523 CP, que paso a transcribirles:

El que con violencia, amenaza, tumulto o vías de hecho, impidiere, interrumpiere o perturbare los actos, funciones, ceremonias o manifestaciones de las confesiones religiosas inscritas en el correspondiente registro público del Ministerio de Justicia e Interior, será castigado con la pena de prisión de seis meses a seis años, si el hecho se ha cometido en lugar destinado al culto, y con la de multa de cuatro a diez meses si se realiza en cualquier otro lugar.

Dudo mucho que alguien tenga agallas de denunciar al Rectorado o incluso al Decanato de Geografía e Historia con base en este artículo. Pero tengo esperanzas. Todo mi apoyo, pues, a esos estudiantes que se han concentrado para impedir el cierre. Un cierre impulsado por un sectario que nunca debió llegar a Rector y que ha corrompido moralmente la Universidad para poder seguir él en la poltrona. En resumen: ¿quién teme a Carrillo II? Todo el mundo… menos los católicos. Será eso lo que el hijo del Marqués de Paracuellos no puede soportar.

Síndrome de Estocolmo

No se me ocurre otra forma de calificar esta afirmación de algunos periodistas y plumillas varios: «Necesitamos un PSOE fuerte». Que esto lo diga cualquiera de los tres candidatos a dirigir ese gallinero en el post-rubalcabismo se entiende. Lo que no se entiende es que lo digan personas sensatas (como a mí me parece que lo es) como el maestro Carrascal. Por mi vida que no lo entiendo.
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de Aguador Publicado en Prensa

Pablemos hasta en la sopa

Es un verdadero coñazo, con perdón. Cada vez que Pablemos levanta una pata, ahí está un periodista para contarlo y un noticiario para distribuir el sucedido. Cada vez que monta el cirio (como en el Europarlamento, olvidando quién es y dónde estaba), todas las cadenas corren para atrapar el momento, la estrella. Partiendo del hecho de que se ha hecho realidad el viejo chiste antisoviético («Donde hay noticia (izvestia) no hay verdad (pravda) y donde hay verdad, no hay noticia»), resulta que Pablemos se ha convertido en el circensis maximus del circo mediático, o la parte de éste que se consideraba seria.
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Tránsito 2: Que reine, pero que no joda

Ahí estamos. El tránsito del viejo al nuevo rey se ha oficializado con normalidad batueca. Ya tenemos nuevo Rey. Los batuecos podemos volver a nuestro diario que hacer, que la máquina institucional sigue funcionando con normalidad, dejando aparte las algaraditas de algunos. No obstante, hay puntos en su reinado apenas empezado que comienzan a chirriar y eso ya es más preocupante.
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de Aguador Publicado en Corona

Lecciones (y elecciones) después de la derrota…

Originalmente publicado en El Lanzallamas:

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La reciente eliminación de la Selección Española de Fútbol de la fase final de la Copa del Mundo deja, además de la inevitable sensación de fracaso, algunas reflexiones muy interesantes. El comportamiento y actitud de muchos de sus protagonistas ante las derrotas, humillantes por modo y forma, sufridas en Brasil reflejan a la perfección maneras y comportamientos extrapolables a otros muchos ámbitos laborales.

Tiempo habrá para que lo expertos planteen el necesario cambio de sistema que exige una debacle como la acaecida. Porque, sin duda, el modelo actual, que había proporcionado extraordinarios réditos en el pasado, ha dado muestras de estar casi agotado, habiendo sido superado por otros sistemas que han evolucionado más. La diferencia existente entre la España que derrotó con su sistema a Holanda en 2010 frente a la que ha sucumbido estrepitosamente ante el mismo rival en 2014 no demuestra más que el avance y superación del…

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Tránsito 1: El juancarlismo ha muerto

Ya saben ustedes que un servidor es monárquico malgré lui, es decir, porque las opciones reales a la solución monárquica son bastante peores –o por lo menos de probada ineficacia–. En estas circunstancias el fervor monárquico que manifestó el pueblo madrileño ayer y cuantos guiris acertaron a estar ayer en la Villa y Corte debe ser atemperado. Por cierto y nuevamente, lo siento por los de la chapa. Sigue leyendo

de Aguador Publicado en Corona

I want to live in Spain!

Vía Blas Piñar Pinedo me entero de que en Puerto Rico está creciendo un movimiento curioso de «reunificación con España». Se conoce que en aquellas tierras sus habitantes se sienten discriminados tanto por la Administración USA (por lo visto, Obama es primero yankee y después negro) como por los WASP de toda la vida.
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A rey muerto, rey puesto

Vaya por delante que éstas son reflexiones de urgencia ante un hecho que hace pocas acaba de producirse: la abdicación del Rey, en un momento en que nadie se la esperaba. Más allá de la opinión del professor Perich de que ésta «es una frase decididamente monárquica», a lo que estamos asistiendo es al relevo generacional en la Jefatura del Estado. Tal y como opinaba Carlos Cuesta, ahí debería quedar la cosa en una democracia madura y bien asentada. Y un servidor de ustedes cree también que para muchos españoles de bien es así.
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de Aguador Publicado en Corona