Paraísos

De acuerdo con su etimología, paraíso viene a significar «jardín amurallado» en el que son posibles toda felicidad y toda perfección. Quizá por eso no hay religión que no tenga una representación, por breve que sea, de la máxima felicidad. Cierto que es una utopía (en el sentido que no existe un «lugar» concreto en la tierra en que concurran tales circunstancias); pero es una utopía que ayuda a «vender» la religión. Recuerden ustedes, si no, «el Jardín de Alá y las setenta huríes» que los mulás prometen a jóvenes sin porvenir –pero bien aleccionados– si se dejan matar y además se llevan por delante a tropecientos infieles. Matar «está mal» en todas las religiones; pero cuando se hace en nombre de Dios o por la Jihad tiene disculpa, de toda la vida, oigan. Sigue leyendo