ёб твою мать!

Buitres carroñeros

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Por su interés reproducimos este artículo de Almudena Negro, que resume bien las actitudes de todos aquellos que, queriendo o sin querer, han “aparecido en la foto” del accidente de A Grandeira, en La Coruña.

Cuenta la Wikipedia que para la zoología “un carroñero o necrófago es un animal que consume cadáveres de animales y que no ha participado en su caza”. En la sociedad española los carroñeros son esos seres humanos que acuden raudos al olor de la sangre, para, chapoteando en ella, tratar de obtener rédito político, ideológico o mediático del dolor ajeno. Les cuento esto a raíz de la terrible tragedia vivida esta pasada semana en Galicia y que ha conmocionado a España entera. 

Lo mejor de estos tristes días, sin duda, la reacción de la sociedad española: hospitales abarrotados de gente queriendo donar su sangre, no sólo en Galicia aunque también y principalmente, médicos de asueto o descansando después de una interminable guardia que acudían a ponerse a la orden, bomberos en huelga que salvaban vidas entre el amasijo de hierro en que quedaban convertidos los trágicos vagones, policías que hacían lo que hiciera falta, vecinos que prestaron sus mantas y primeros auxilios a los damnificados por la tragedia o sencillamente acompañaban a los heridos, jóvenes que quitaban la clave a su conexión Wifi para facilitar las saturadas comunicaciones, enfermos menos graves que pedían el alta voluntaria para que sus camas fueran ocupadas por los heridos del Alvia maldito… Grande España. Marca España. De la de verdad.

Lo peor, también sin duda, el comportamiento de unos pocos, muy pocos, que acudieron prestos y veloces al olor de la sangre. Marta Garrote –increíble que esta pelota del sin par Tomás Gómez siga teniendo cargo alguno a estas horas en el PSM-PSOE– fue la primera en abrir fuego contra el gobierno, culpando en Twitter, al tiempo que sonaban con desesperación los teléfonos móviles en los bolsillos de los fallecidos, del accidente a los «recortes del PP». Se retrató, como tiene por costumbre hacer. Poco después las redes sociales hervían de indignación y ella, en lugar de disculparse y callarse, como se corresponde, se hacía la víctima. Pobre amoral.

Pero Garrote no fue la única carroñera de ese día. Hubo otros, como el profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Complutense de Madrid, de facultad a zulo, y asesor del gobierno venezolano, Juan Carlos Monedero. Sin duda, en sus subconscientes, amén del complejo de Fourier, la utilización del accidente del barco Prestige o de la masacre terrorista del 11 de marzo de 2004 contra gobiernos del PP. Chapotear.

Sobraron también imágenes. Muchas. Imágenes de cuerpos inertes y heridos suplicando ayuda, que no aportaban nada a la información de la tragedia pero que sí podían causar mucho dolor. Como sobró la grabación, emitida en todas las televisiones, cedidas por el diario sensacionalista de la mañana, tomada escasos minutos después de la tragedia.

Que tiro de la manta

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He tardado algunos días en escribir una nueva entrada porque las noticias que han ocurrido desde la última entrada son susceptibles de provocar vómitos de diversa consideración. ¿Qué nos queda a los españoles de a pie, dada la bunkerización de la casta política-económica? A priori queda, como poco, el desencanto y la desesperanza. Pero la historia nos enseña que por mucho que a los españoles nos hayan dorado la píldora, hemos acabado recorriendo el camino de la desesperación a la ira sin dejar títere con cabeza. Leer el resto de esta entrada »

Rentrée

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Retomamos el ritmo de los acontecimientos, tras unas circunstancias de índole personal que nos han mantenido alejados del blog.

Y lo primero, a vista de pájaro, es observar cómo está de revuelto el patio; justo lo que los pescadores necesitan para ir haciendo el agosto y terminar de rematar lo que una vez se llamó Estado del Bienestar en España. Que resultó ser, por más que a los de siempre les cause una úlcera de diodenorl, obra de Franco. Por eso sus herederos políticos (socialistas y presuntos liberales a un tiempo), declarados antifranquistas retrospectivos, se han dedicado con renovado ardor y no menos fervoroso entusiasmo a demolerla.

El Gobierno tiene muchos frentes abiertos y espera, extrañamente, que todos ellos se resuelvan por sí solos. Espera, extrañamente, que Mas se canse de reivindicar un poble, un Estat, un líder y de entonar continuamente la cantinela victimista de «Espanya ens roba», de la cual los catalanes no nacionalistas estamos ya hasta las narices (por no decir otra cosa que también me pide el cuerpo). Parece que a Mariano le importamos una eme pinchá en un palo aquellos que, no perteneciendo a su partido, le votamos pensando que traería el cambio de verdad (ya llevamos nuestra penitencia encima).

El Gobierno espera, también extrañamente, que nos conformemos cuando actúa como si todo dependiese absolutamente de la economía. ¡Es la economía, estúpidos!, gritan el ministro DeWindows y sus adláteres. Y, por supuesto, tienen su parte de razón. La parte de razón que corresponda a la economía. Pero también «es la cultura», «es la educación», «es la comunicación». Todos ellos terrenos en que la presunta derecha que es el PP ha renunciado a dar la batalla y reconocido la superioridad intelectual (¿?) de la izquierda chekista por mor del asqueroso consexo.

Y en lo demás, guerra total al Gobierno: a falta de discurso propio, intentan hacer caer al Gobierno. Un Gobierno, para más inri, que hace lo que harían ellos, pero que no es de ellos. De ahí, por ejemplo, las huelgas (que deberían estar prohibidas por ser políticas y por tanto, ilegales) múltiples que han sufrido los madrileños: del Metro (luego nos enteramos de que son unos privilegiados), de la Sanidad (con continuas «acusaciones» de privatización, pero sólo en Madrid: ni palabra de Andalucía o Cataluña), de la Educación («biba la hedukazion puvlica i de kalida»).

La fila de desposeídos va creciendo lentamente. Esto tiene que estallar algún día. Y no sé si alegrarme o entristecerme de que la gente despierte de esta especie de temerosa duermevela. Por si acaso, dejo aquí parte de lo que podría ser la banda sonora de ese momento…

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Aguador:

Sin nada más que añadir :)

Originalmente publicado en amaneciendodespierta:

  1. Es una huelga más con fines políticos que sociales.
  2. Convocar una segunda huelga general en apenas seis meses es una temeridad.
  3. España necesita una oposición y unos sindicatos constructivos no destructivos.
  4. Carecen de legitimidad quienes se manifiestan contra la reforma laboral mientras despiden a sus trabajadores aplicando precisamente esa misma norma.
  5. La huelga supone un coste que como país no nos podemos permitir.
  6. No es democrático no respetar a los que voluntariamente mañana decidan acudir a su puesto de trabajo.
  7. Se perjudica a miles de empresas y trabajadores que no tienen ninguna responsabilidad de la situación económica actual.
  8. Es paradójico que quienes más airadamente protestan por las consecuencias de la grave crisis económica hayan permanecido en silencio mientras ésta se gestaba.
  9. Las condiciones del rescate se endurecerán y la prima de riesgo aumentará lo que conllevará nuevos esfuerzos y recortes.
  10. Los sindicatos convocantes no representan siquiera al 15 por 100…

Ver original 59 palabras más

Madrid Arena

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Descansen en paz

Disculpen ustedes el tiempo transcurrido entre la última entrada de producción propia y ésta que hoy someto a su consideración. Han sido unos días importantes y llenos de asuntos significativos, que comentaremos en las próximas entradas.

Sobre el asunto que encabeza hoy la entrada, antes de nada, vaya mi más sentido pésame a las familias de las jóvenes fallecidas. Katia, Rocío, Belén y Cristina ya son pérdidas irreparables para sus familias. Como católico, sólo puedo desear que Dios haya acogido en su seno a estas muchachas con toda la vida por delante, aceptando la injusticia que ello supone y también el hecho de que Dios sabe por qué hace las cosas.

Para los que nos quedamos de tejas abajo existe un deber inexcusable: conocer con toda la extensión y detalle posibles el conjunto de hechos que llevaron a la tragedia, así como exigir –y que se cumpla– las correspondientes responsabilidades civiles, penales y políticas a todas las personas que intervinieron de algún modo en los acontecimientos.

De todo lo que se ha dicho en estos días, hay un hecho que a mí me llama poderosamente la atención. ¿Cómo es posible que un señor que tiene 236 expedientes de impago con Hacienda pueda obtener una licencia para organizar un evento de dimensiones grandes? La explicación: ese señor no es un mindundi. Así como a ustedes y a mí nos hubieran comprobado que hasta los pelos de nuestras posaderas tuvieran la longitud adecuada, a este señor no le hubieran hecho tal examen. Al parecer está (o estaba: ahora supongo que declararán que «no le conocían» o que «nunca tuvieron gran trato con él») en buenas relaciones con los concejales intervinientes en la autorización y, según parece, también fue padrino de boda del anterior alcalde Gallardón. Esa tarjeta de presentación fue suficiente para obviar la molesta circunstancia de los expedientes tributarios.

A mayor abundamiento en lo anterior, y sólo a los efectos de exigir la correspondiente responsabilidad, ¿se podría aplicar analógicamente el artículo 60.1.d de la Ley de Contratos del Sector Público, que establece la prohibición de contratar con aquellos que no estén al corriente de sus obligaciones con la Hacienda Pública y la Seguridad Social? Sugerimos este detalle porque en la legislación madrileña sobre espectáculos públicos no se establece ninguna prohibición expresa de autorizar en estos casos. En este tramo también es interesante el hecho de que el Ayuntamiento ha intentado borrar toda prueba de que promocionó el evento. ¿Por qué?

«Las pruebas hablan» (y en este caso también deberían hacerlo)

Otra cuestión candente es el tema del aforo. Según esta información, el empresario organizador no comunicó a la SGAE la celebración del evento, por lo cual no se puede auditar la taquilla del mismo. Por tanto, el empresario sabía muy bien que el aforo se iba a superar con creces y actuó en consecuencia. Así pues, el recinto, con capacidad para 10.000 personas cómodamente instaladas, se vio invadido por una marabunta 2 veces mayor (el estado actual de las investigaciones policiales apunta a 23.000 personas) entre «legales», «dejados pasar» y «colados». El personal de vigilancia y seguridad resultó claramente insuficiente, e incluso hay quien afirma que en un momento determinado se dejó de controlar quién entraba. He aquí uno de los ingredientes de la tragedia.

Otro de los ingredientes de la tragedia: la bengala. Uno se pregunta a qué clase de descerebrado se le ocurre traer una bengala a un recinto cerrado y atestado de gente… y encenderla. Obviamente los restos de la bengala no han quedado muy bien, pero los investigadores creen posible la obtención de huellas dactilares a pesar de lo deteriorado del material. Esto ya es entrar en terreno CSI y casi rezar para que en el equipo investigador aparezcan un Gil Grissom o una Catherine Willows que sepa y pueda encontrar esas huellas.

Pero no se acaba aquí la cosa. Según parece, tras la catástrofe la alcaldesa Botella se marchó a reposar a un hotel de lujo. Lo de menos, naturalmente, es que el hotel fuera «de lujo» o una choza en medio del desierto. Lo que importa, en todo caso, es que decidió la muerte de tres muchachas no le haría interrumpir por completo su puente en los Portugales. Tal vez le parecería que «estando alguien a cargo» (¿?) ella no tenía por qué quedarse en Madrid. Imaginen ustedes…

Ring, ring…

–Alcaldesa Botella al habla, dígame.

–Hola, Ana. Soy Miguel Ángel y tengo que decirte que lo del Madrid Arena es serio. Piden mi cabeza.

–¿Quién pide tu cabeza?

–Los de IU.

–¿Cómo es posible que pidan tu cabeza si ya les concedimos una calle para Carrillo? Desagradecidos…

–Como te lo cuento. Y además ha fallecido una cuarta joven.

–La verdad es que pinta mal, sí…

–Bueno, ¿vas a volver a Madrid o no?

–Claro que no, Miguel Ángel. Tengo hora para el spa y no me da tiempo a coger ningún avión de vuelta, o sea. Ah, y a los de la prensa les dices que próximamente el Ayuntamiento va a prohibir la cesión de espacios públicos para macroconciertos… o que quitamos la fiesta de Halloween… No sé, cualquier cosa que se te ocurra… Huy, qué tarde se me está haciendo. Tengo que colgar.

–De acuerdo, Ana. Disfruta de tu spa.

(clic)

O también…

Ring, ring…

–Hola Pedro, soy Miguel Ángel.

–Hola, Miguel Ángel. Por cierto, te aviso desde ya que tengas cuidado con lo que vas a decir. Uno de los dos móviles o los dos pueden estar intervenidos.

–Me da igual. La alcaldesa me acaba de dar puerta y estoy muy cabreado.

–Tranquilo, hombre, ya verás cómo…

–¡Nada de tranquilo, hombre! La alcaldesa está en Portugal y no va a volver, los rojos se frotan las manos y piden mi cabeza… ¿Cómo quieres que esté tranquilo?

–Ya, bueno… El lío que se ha montado es monumental…

–¡Valiente cabronazo el tal Flores! ¡Nos ha vendido el tío éste! Pero vamos a ver, ¿tú de qué le conocías?

–Yo fui invitado a la boda de Gallardón en la que él ofició de padrino, pero desde entonces he tenido poco o ningún trato con él.

–¿Seguro? Mira que por ahí nos van a machacar…

–¿Nos? Es tu cabeza la que está en juego, no la mía.

–¡Vaya, tú también te lavas las manos!

–Claro, Miguel Ángel. El que dio la autorización final fuiste . Por eso piden tu cabeza. No la mía.

–No te creas que la tuya va a estar muy segura cuando sepan de las deficiencias técnicas del recinto, que no controlaste en absoluto.

–¡No te atreverás!

–Tú déjame de lado, como la alcaldesa, y verás. Y como dice Mas, «atente a las consecuencias».

–¡Eres un cabrón! ¡No voy a parar hasta joderte! ¿Cómo te atreves a amena….?

–Yo también te quiero, Pedro. Adiós.

(clic).

Sigan atentos a las noticias. El culebrón no ha terminado aún.

¿Hay alguien ahí?

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No se crean ustedes que es una pregunta retórica. Quizá debiera preguntar si «hubo alguien alguna vez» allí donde debieran vigilarse los dineros públicos y su uso. Yo creía que se trataba de sitios como el Banco de España, o la Intervención General del Estado. La lectura del artículo del maestro Carrascal en el ABC de hoy, aunque sea poca la sangre que ustedes tengan en las venas, se la hará hervir. Como se la hará hervir el «cuadro de honor» de los diezmileuristas de ZP que publica ABC en sus páginas 26 y 27 de su edición de hoy. Leer el resto de esta entrada »

¿ZP es facha?

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Vía mi compadre Noatodo me entero de que ZP reconoce que no estaríamos como estamos «si hubiéramos gastado menos de lo que ganábamos y hubiéramos tomado prestado menos del exterior». Da sencillamente grima ver el cinismo con el que admite, tras haberle dejado el marrón a su sucesor, que gastaban más de lo que ganaban (¿en qué, ZP, en qué?). Pero no solamente hay que poner en su cuenta que gastaban más de lo que ganaban, sino que:

  1. Dilapidaron dinero en ingeniería social utilizada contra la nación española.
  2. Dilapidaron dinero en promover el separatismo y el cuarteamiento de la nación española.
  3. Dilapidaron dinero en los asuntos más peregrinos (supuestamente), como «la corrección del pie zambo en el Congo» y otras cosillas.

 Pero y sobre todo, ZP no escuchó a nadie. No escuchó a los que ya en 2006, como Gestha (el sindicato de los técnicos de Hacienda, que no aprendieron economía en dos tardes y que si de algo saben es de números), avisaban de que no se podían atar los perros con longaniza. O Manuel Pizarro, que en el debate pre-electoral de 2008 con el Profesor Siesta dijo cosas que se han ido cumpliendo punto por punto. La reacción de ZP fue taparles la boca, envolverse en la bandera y llamar antipatriotas a quienes, aun sabiendo poco (como es el caso de un servidor de ustedes) o mucho (caso de Gestha o de Manuel Pizarro), decían que íbamos derechitos a la crisis. Quienes en la blogocosa no nos alineábamos con las tesis de ZP tuvimos que soportar el inmisericorde chorreo de los cyberpepiños y otras hierbas, que nos llamaban fachas (estoy seguro de que si la mitad de esos cyberpepiños supieran exactamente lo que nos llaman cuando dicen fachaaaaaaaaa, se callarían la boca) lo más bonito.

Y ahora va ZP y dice esto. Así, pues, ¿ahora ZP es facha-pepero-ultramontano-proinquisidor y no sé cuántas cosas más (parte de todo lo que a nosotros nos llamaban)? Pues véanlo y juzguen ustedes mismos:

De paso, habría que preguntar dónde estaba Rubalcaba en aquellos entonces. Ah, sí, ya me acuerdo: en el Gobierno. O sea: que pudo haber tomado unas medidas distintas de las que tomó. O sea más: que no lo hizo. Pues hay que verle hoy hinchado el pecholata contra los «errores de Rajoy» (que no serían distintos de los suyos porque ambos, con matices, harían la misma política económica).

Creo sinceramente que toda a esa troupe tendríamos que exigirles daños y perjuicios por mentir tan descaradamente (a los hunos por acción y a los hotros por omisión). Lo de devolver la comisioncita por cada subvención que concedieron… mejor que nos olvidemos. Devolver el dinero y dimitir son dos expresiones de nuestra rica lengua española que la casta política que soportamos desconoce absolutamente.

Finalizo con una pregunta (y ojalá no sea retórica): ¿habrá algún político que alguna vez y por una vez nos cuente toda la verdad? Espero que la respuesta no sea no, porque entonces dejaría de ser un político

La O y el canuto

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Por mi amiga Candela acabo de confirmar algo que ya sospechaba: que las Cajas de Ahorros, como el Senado, como el Consejo de Estado, como el Parlamento Europeo… han sido otro yacimiento de elefantes. Aquellos fiables hombres de partido, que salían de algún cargo público porque el Partido había perdido las elecciones o porque las había ganado y había que meter a alguien con más servicios prestados al Partido méritos que el saliente.

Imagen actual de lo que puede ser el Consejo de Administración de una Caja cualquiera…

En este baile andábamos cuando resulta que un señor llamado Salvador Piles da algunas pistas sobre el funcionamiento de las reuniones de las Cajas, que en circunstancias normales debía de ser algo parecido a esto:

10.30: Llegada a la sede de la entidad, tras un largo y reparador sueño.

11.00: Lectura de la prensa (deportiva), comentando el partido del día anterior con algún otro consejero que haya tenido el detalle de llegar con antelación. Cosa lógica si tienen ustedes en cuenta que en estos últimos tiempos hay empacho de fúrbo y si no se puede hablar de los de arriba porque la competición se acabó matemáticamente, se puede de los que están en los play-offs de ascenso-descenso, que eso da mucho juego con los maletines y otras OMDs (Orchestral Manoeuvres in the Dark)…

11.45: Comparece el presidente de la Entidad con el Secretario y lee el orden del día. No suele plantear problemas porque consta de unos apartados que, ésos sí, se los conocen de memoria:

a) Comprobación del quórum. Es sencillo. Y es aún más fácil dar una excusa para no asistir: «Ha llamado la secretaria de Pérez para decir que no podrá asistir porque tiene hora con el dentista (o el ginecólogo, si se trata de una señora)». Al cabo de unos días se entera uno que el señor Pérez estuvo en el Santiago Bernabéu o que la señora Pérez fue vista en el Cortinglé de compritas a la hora de la reunión. Pero bueno, ser consejero es lo que tiene: qué vida más sacrificada y qué responsabilidades tan pesadas, oigan. Hay que relajarse todo lo que uno pueda.

b) Lectura y aprobación del acta de la sesión anterior. Sin problemas porque salvo pequeños detalles son todas iguales. O a veces, ni eso: precisamente porque son prácticamente todas iguales las aprueban el Presidente y el Secretario. ¿Para qué iban a molestar al resto de los consejeros y así tenerles que pagar las dietas de asistencia (¡horror!)?

c) Nombramiento de cargos. Éste es un punto que sucede una vez cada… bueno, puede ser hasta cada cuatro años. Si los consejeros de la Entidad han sido políticos en ejercicio representando a la Nación, no pierden las buenas costumbres, se excusan diciendo que van al baño y aprovechan para llamar a la sede de su Partido al efecto de decidir cuál sea el sentido de su voto:

–Hola, soy Fulano, consejero de la Caja XXX y quiero hablar con el Secretario de Organización.

–¿Para qué quiere hablar con el jefe? –responde una voz que por las trazas ha de ser de algún becario/a–.

–Tengo que consultarle un asunto personal y urgente.

–El jefe ahora está reunido (jugando una partida de minigolf con un pez gordo). Si quiere le dejo un…

–¡Que no, coño! Dile que soy Fulano y que es urgente. Ur-gen-te. ¿Lo has entendido?

–De acuerdo, señor. No se enfade. Le paso.

–Bien.

(musiquita de transferencia de llamada, normalmente el himno del partido. El consejero masculla: «Estos becarios… Cada día más tontos»).

–¿Diga?

–Hola, Pepe. Perdona que te llame así, pero…

–Espero que sea importante, Paco. Estoy con Mr. Fulanish-Fulanson, un pez gordo de los british y estoy vengando con creces el honor español en Gibraltar. Venga, desembucha.

El consejero traga saliva:

–Este… bueno, que en la Entidad se va a nombrar nuevo presidente por el Consejo y llamo por si tenéis alguna orientación sobre a quién hay que votar.

–No me jodas, Paco. ¿Para eso me llamas? –sulfurado a medias–.

El consejero iba a replicar algo, pero en ese momento el Secretario se acuerda de una cosa.

–Ah, ahora recuerdo que el Presi dijo que había que llamar para que os diésemos indicaciones de voto. Mira, a quien tenéis que votar es a Mengano, que se ha hecho muy amigo del Presidente y además le ha prometido unos dinerillos para su chalet en la playa y prácticamente sin intereses. El que tenéis ahora no es muy recto, pero no nos conviene porque le negó precisamente esos dinerillos, y es lo que el Presi dice: «Yo soy rencoroso, pero a mí el que me la hace me la paga». Así que ya sabes lo que tienes que hacer, ¿vale?

–De acuerdo –suspira el Consejero–. Joder, esto es más difícil que en el Congreso. Allí sólo tenías que aguantar los coñazos de los discursos y recordar qué botón tenías que apretar.

–¿Pero qué dices, Paco? En una Caja sólo tienes que hacer dos cosas: asistir a las reuniones del Consejo dos veces al año y cobrar cada fin de mes 12 veces al año. Y para esto último ni siquiera tienes que moverte de casa.

–Claro, claro. Visto así… Pues lo dicho, Pepe. Perdona que te haya llamado así y sigue humillando a los british.

–En realidad es majete, pobre. Ya te presentaré al bombón de su secretaria otro día que vengan.

–Hecho. Hasta luego.

–Adiós, adiós.

d) Proposiciones. Aquí cabe de todo. Si el Presidente actual es desalojado por votación, la cosa traerá cola en próximas reuniones del Consejo. Si es de otra naturaleza, normalmente hay poco que decir…

–Mirad, quiero proponer a mi sobrina Fulanita Fulánez y Fulánez para un puesto de administrativa en esta misma sede, con el sueldo que corresponda a su categoría. Es Licenciada en ESADE y ha hecho un máster en Harvard o como se llame esa universidad americana que cuesta un pastón. Quiero echarla una mano, pero le he dicho que si quiere aprender de verdad el oficio, tiene que empezar desde abajo y conocer todos los escalones.

Murmullos de asentimiento y sonrisas entre los consejeros más viejos. Se acuerdan del padre del actual presidente (entre paréntesis un cabrón, pero que hizo el mismo recorrido que ahora se propone para la sobrina). Ya se sabe: tiempos pasados…

El presidente, tribunicio, mira a los vocales representantes de los trabajadores. Uno de los asientos está vacío. Mira al representante que sí asiste.

–Ehhh… sí, sí… –consigue farfullar el otro– Ejque los compañeros de su sindicato l’han requerío pa que presida una marcha sindicá contra er gran capitá… M’ha delegao er voto.

–Entonces no es contra nosotros, que no somos gran capital y además hay una larga y comprobada tradición de servicio a las clases populares, ¿verdad? –sonríe avieso el Presidente, mientras piensa «a ése en Deusto no le hubieran admitido»–. Y bien, querido compañero, ¿qué le parece la propuesta del consejero?

–Eeeeh… buenooo– vuelve a farfullar el sindicalista–… Nozotro teníamo un… ezteee… candidato… joé, que no me zalía er palabro… É mu buen shavá. Y mu honrao. Como que le ofrecimo, y diho… «¿Pero cómo me vai a poné ahí zi yo no zé de eza coza?». Y que no quería. Ar finá, le convencimo y le dijimo: «Ea, tú no te preocupe que ya te irá enterando». Y como mi compañero m’ha delegao er voto, mi voto vale por dó.

El consejero que propuso a la sobrina está que echa chispas, pero se aguanta. Finalmente, el que sale elegido es el candidato del sindicalista porque el voto de éste vale por dos y porque nadie quiere enemistarse con los representantes de los obreros. Es duro que unos obreros te esperen a la puerta de tu lugar de trabajo y te manchen con huevos podridos el carísimo traje de Emidio Tucci que vistes para la ocasión.

e) Aprobación del acta, si procede. Esa es la parte más placentera para los consejeros. Normalmente antes se declara un receso de media hora en la que además de un café puede caer una cañita. También lógico: si los obreros tienen la media hora del bocadillo, ¿por qué ellos no iban a tener la hora del receso? No es tan placentera para el Presidente si se ha votado y le han botado o para algún Consejero si han rechazado una proposición en la que tenía interés.

13.30: Se levanta la sesión.

Bueno, pues ya está. ¿Ya está? No. Falta algo que no hemos mencionado y sí lo hace el señor Piles. Nadie se lee nada. Los dossiers que suelen entregarse al principio de las reuniones, o con vistas a una reunión posterior, no son objeto de una lectura atenta y reposada. Nada de nada. Porque si lo hicieran, resultaría que se darían cuenta para sus adentros, de que les han dado un cargo que les viene grande. Como dice el Consejero de nuestro ejemplo, «todo era más fácil en el Congreso». Y además, para eso están los técnicos en las Cajas. Esas personas que sí están preparadas y saben de qué va la cosa.

Con estos mimbres, ¿cabe extrañarse de lo que está ocurriendo en el sector Cajas de Ahorros español?

Culpa y vergüenza

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Ya saben ustedes que un servidor no se declara especialmente afecto a la Monarquía. Principalmente porque eso implica que en un régimen monárquico hay alguien que se comporta como si estuviera a legibus solutus. Así es como se sanciona en nuestra Constitución, art. 56.3: «La persona del Rey es inviolable y no está sujeta a responsabilidad». Claro que aquí habría que matizar que aquellos que forman la casta y las fuerzas vivas tampoco: la última muestra acaban de tenerla ustedes en el indulto concedido in extremis a Alfredo Sáenz, mano derecha de Don Botinone. Y que lo de Barrionuevo (¿tal vez también de Felipe?) era tan gordo que no había manera de dejarlo estar sin que nadie fuera responsable.

En resumidas cuentas: para mí ya es malo que haya alguien en nuestro país que no se someta a responsabilidad judicial en caso de cometer una pifia de las reguladas en el Código penal. Fíjense que incluso los militares, a pesar de que existe una jurisdicción especial para ellos, no dejan de tener también su Código Penal y están sometidos a él como los demás lo estamos al general. El problema surge cuando alguien del círculo del Rey cree que puede actuar como si estuviera a legibus solutus (exento de cumplir la ley). Alguien que cree que por estar dentro del círculo participa de esa misma «invulnerabilidad» que la Constitución concede al Rey.

El mecanismo funciona en esas alturas a otro nivel. El conceto, que diría Pepiño, no es aquí «culpa», sino «vergüenza». La vergüenza no nos habla de lo que hemos hecho mal, sino de aquello que somos y que nos incapacita para ser. Por la misma razón, lo que se aplica aquí no es la ley escrita, sino la moral. Es decir: esos principios no escritos que rigen (o deben regir) la actuación de las personas y que funcionan como mecanismos de autocontrol. Sin embargo, en esta época de relativismo moral y de, como diría Nietzsche, nichts es wahr, alles ist erlaubt, parece que nada iba a parar al ex deportista de élite y empresario de nuevo cuño, emparentado con el Rey (el triunfo en persona, vamos).

De que está todo inventado no cabe duda. Pues bien: el caso de Urdangarín, que desde hace semanas colea en los medios y que posiblemente salpicará a más personas conocidas (de momento, parece que a González Pons le ha costado la designación como portavoz del Gobierno), es otra muestra de la hybris griega: el que se comporta como si no tuviera límite alguno acaba partiéndose el cuello. Cabe imaginar que quienes no hace tanto se sentían orgullosos de «hacer negocios con el yerno del Rey» se hayan apresurado a aplicar el photoshop a las fotos en que aparezcan dándole la mano.

De aquí surgen dos preguntas:

  1. ¿Ninguna de esas personas con las que contrató tuvo las narices (por no decir otra cosa) suficientes para decirle «Me pides demasiado por este informe y no te lo voy a pagar»? ¿Tan contentos estaban todos de «contratar con el yerno del Rey»? Fíjense ustedes que hasta ayuntamientos catalanes gobernados por ERC (republicanos de toda la vida) recibieron de la Generalitat la recomendación de contratar con él.
  2. Dicen que todo ese dinero que obtuvo de manera muy poco clara o directamente no ejemplar lo evacuaba a paraísos fiscales tipo Belice y similares. ¿Qué necesidad tenía él de manejar dinero, cuando no viene precisamente de familia pobre de solemnidad (su familia es una familia bien del PNV), y menos cuando probablemente reciba una asignación real que para sí quisiera cualquiera de los 5 millones de parados de este desventurado país?

Xavier Horcajo da un buen repaso a la trayectoria de Urdangarín. Presenta una versión, aunque «mala», benevolente con Urdangarín: que sí, que está metido en todos esos feos asuntos en que dicen que está metido; pero que sus compañeros de ESADE le liaron. A día de hoy no podemos saber si esto es verdad o es, por el contrario, un intento de diluir su responsabilidad. Suena más bien a que le animaron a usar del real paraguas y que luego, en vista de los éxitos, naturalmente, le creció la ambición. Creyó que tenía poder y que podía usarlo en su propio beneficio sin ningún tipo de límite. Hasta que finalmente el paraguas real mudó en paraguazo en los medios.

También hay quien se pregunta, malicioso, por qué han sacado precisamente ahora el tema. ¿De qué otro tema hay que desviar la atención? ¿Acaso del traspaso de poderes? ¿Acaso de los nubarrones que vienen de Europa? Habrá que estar atentos. De lo que sí estamos seguros es de una cosa: de que el verdadero patrimonio de un Rey (y por extensión, de su familia) son la honorabilidad y el prestigio, que le exigen actuaciones no sólo dentro de la legalidad, sino moralmente intachables. Ahora Urdangarín se los ha cargado. Ya veremos cómo queda de tocada la institución (en nuestra opinión, bastante).

De cómo ocupar el tiempo en estupideces (y cobrar por ello)

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Bien dice el dicho tradicional que «cuando el diablo no tiene nada que hacer, mata moscas con el rabo». Eso han debido de pensar en el PSOE de Elenita Valenciano: perdidas las elecciones y a punto también (esperamos) de perder las subvenciones, aprovechan para gastar los últimos petardos. Y ella y sus cuatas se han puesto con ardor renovado y acrisolado fervor a la insigne tarea de feminizar el lenguaje español (aunque éstas ya no sé si lo que pretenden es «feminizarlo» o amariconarlo). Resulta que ahora, hasta las canciones de Fofó («¿Cómo están ustedeeeeeeeeeeeeees?») son «machistas», «perpetúan los asquerosos roles sociales tradicionales» e «incitan a la violencia de género» (que todavía no lo han dicho, pero no tardarán, ya verán ustedes).

Veamos. En el auto de papá… Pero bueno, ¿por qué tiene que ser el papá el que conduzca? ¿No sería mejor que condujera la mamá? Porque hay que enseñar a los niños, las niñas y les niñes que las mujeres también pueden conducir aunque sea en una canción. Además, no son «papá y mamá», sino «progenitor A y B». Eso de «papá y mamá» es «rancio, burgués y en la nueva sociedad que estamos intentando crear (pelea por lo que quieres) no tiene cabida». Naturalmente.

Pongamos otro ejemplo: Susanita tiene un ratón… será una ratona, digo yo. Vale, admitamos que sea un ratón. Pues la cancioncita de marras «incita al maltrato animal», ¡hombre! ¿Qué es eso de darle «chocolate y bolitas de anís»? ¿Es que quieren convertirlo en diabético y romperle la dentadura, animalico mío? Claro que, como es ratón (o sea, pertenece al odiado género masculino), que se joda. Surge otra pregunta, no obstante: ¿el «chocolate» es fondant o «del otro»? Porque, vamos: que a un ratón que «le guste el fútbol, el cine y el teatro y que baile tangos y rocanrol», sin olvidar que «sueña con ser un gran campeón de ajedrez» es la prueba evidente de que al animalito le drogan y le provocan un colocón de dar la vuelta al mundo en ochenta minutos y sobrarle la mitad. Y encima lo tienen al lado del radiador: ¡para quemarlo, vamos!

Además, aquí les dejo una crítica desde el otro lado, para que vean ustedes que en esa casa se es plural

Pero la mayor víctima de las tesis de Elenita Valenciano y sus cuatas es, curiosamente, La Internacional, el himno oficial de la pesoe y compartido con IU (lo comparten porque no les cuesta dinero. seguro). Aquí la comparativa de versiones, vía Elentir (con alguna adaptación nuestra):

Versión sexista actual, escrita en 1871:Arriba los pobres del mundo
En pie los esclavos sin pan
alcémonos todos al grito:
¡Viva la Internacional!

Removamos todas las trabas
que oprimen al proletario,
cambiemos el mundo de base
hundiendo al imperio burgués.

Agrupémonos todos,
en la lucha final,
alzan la voz los pueblos con valor
por la Internacional. (bis)

El día que el triunfo alcancemos
ni esclavos ni dueños habrá,
los odios que al mundo envenenan
al punto se extinguirán.

El hombre del hombre es hermano
derechos iguales tendrán
la Tierra será el paraíso,
patria de la Humanidad.

Agrupémonos todos
en la lucha final.
Y se alzan los pueblos con valor
por la Internacional.

Versión ajustada a las tesis feministas de Elena Valenciano:
Arriba las personas pobres del mundo
En pie las personas esclavas sin pan
alcémonos todas y todos al grito:
¡Viva la Internacional!

Removamos todas las trabas
que oprimen a las personas proletarias,
cambiemos la tierra de base
hundiendo la opresión burguesa.

Agrupémonos todos y todas,
en la lucha final,
y se alzan las naciones con valentía
por la Internacional. (bis)

El día que el triunfo alcancemos
ni personas esclavas ni dueñas ni dueños habrá,
las cruces que la tierra envenenan
al punto se extinguirán.

La ser humano del ser humano es hermano y hermana,
derechos iguales tendrán
la Tierra la gloria será,
patria de la Humanidad.

Agrupémonos todos y todas,
en la lucha final,
y se alzan las naciones con valentía
por la Internacional. (bis)

Que en la versión elenística haya patadones al diccionario de la RAE es cosa que la ínclita y las cuatas no podían prever (más o menos como la crisis). Pero seguro que les da igual: lo importante es el mensaje. Y, naturalmente, el cuarto de millón largo de leuros que han recibido para promocionar semejante estupidez.

Nada sorprendente es que los geniales Monty Python previesen todo este maremoto de estupidez allá por el año 1979…