Esto no es Uganda

Aquellos de ustedes que residan en el Principat recordarán, posiblemente, a cierto grupo musical cuyo estilo era mayormente el ska (que me cuelguen si sé lo que significa ese palabro). Se llamaba Decibelios y uno de sus mayores éxitos fue Vacaciones en el Prat, que gracias a los buenos oficios de la Virgen de la Memoria Visual (Youtube) recupero para ustedes:

Se preguntarán ustedes a cuento de qué viene esto. Pues viene a cuento de un SMS que Mariano mandó a su ministro de Hacienda, Mr. DeWindows, que alguien leyó y filtró a la prensa. El texto, según parece, era el siguiente:

Aguanta, somos la cuarta potencia de Europa, España no es Uganda.

Frase digna de entrar en el catálogo de political freakisms, al mismo nivel que el «nos interesa la tensión» de ZP, del «tendré que echar al filtrador o la filtradora» de Rubalcaba o el «manda huevos» de Trillo.

Creería Mariano que Uganda, por ser país africano, sería el agujero del culo del mundo comparado con España y que, por lo visto, como no tiene representación diplomática ni consular en España, nadie se iba a enfadar porque él dijera una cosa u otra. Tenía que estar en el atraso más absoluto, ese que nos viene a la cabeza cuando se menciona la palabra «África».

Bien, pues parece que Mariano anda atrasado de noticias: Uganda tiene representación, aunque no en España, sino en Francia. La primera en la frente. Más aún: ha sido un colaborador español de dicha Embajada ugandesa en Francia quien ha puesto a Mariano al día. El señor Santiago Jiménez informa a Mariano de que Uganda no es la porquería de país que era bajo la tiranía de Idi Amin Dadá. Al parecer ha hecho sus deberes mejor que España y, dentro del panorama general africano, se encuentra de la mitad para arriba de la tabla (aplicando el símil futbolístico). No es extraño que surjan economistas como la zaireña Dambisa Moyo bajándonos los humos de «conquistadores europeos».

Y no: España no es Uganda. Si fuésemos un país africano estaríamos por debajo de Uganda. No quiero imaginar a qué país, en tal caso, nos podríamos comparar. Por el contrario, si hubiésemos actuado como ellos, tal vez no hubiéramos llegado al punto de ser rescatados-prestatarios-lo-que-sea por la UE. Tal vez incluso estaríamos superando a Francia (que se dispone a probar la medicina zapatera, por cierto). Pero los españoles es lo que tenemos: cuando creemos que nadie nos oye, abrimos la gran bocaza. Y luego hay que estar medio año pidiendo disculpas.

No, España no es Uganda: no hay palmeras ni limones. Hay suciedad y radiactividad. Y los aviones no pasan por encima de nosotros porque hay que cerrar aeropuertos inservibles que sólo sirvieron para llenar los bolsillos de algunos politicuchos y mercachifles del cemento.

Vale la pena decir que Mariano ha dejado de ejercer de gallego: ha pegado un bajón importante y además, a partir de ahora no sabrá si los palos que reciba le vienen o le van

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